VI Conferencia de Defensa Planetaria (2019)

Como tema principal este año se propuso realizar un ejercicio de ámbito internacional sobre el hipotético escenario de un impacto sobre la Tierra de un asteroide.

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José Mª Moreno Ibáñez.

El Administrador general de la NASA (Jim Bridenstine), en su intervención durante la apertura de la Sexta Conferencia Internacional de Defensa Planetaria (bianual) celebrada en Washington DC, EE. UU., entre el 29 de abril y el 3 de mayo de 2019, dijo: “that enhanced efforts were necessary to detect and characterize more near Earth objects” (que era necesario realizar mayores esfuerzos para detectar y caracterizar más objetos cercanos a la Tierra).

También anunció: “which means we have to use our systems, use our capabilities, to ultimately get a lot more data, and we have to do it faster.” (lo que significa que tenemos que usar nuestros sistemas, usar nuestras capacidades, para obtener, en última instancia, muchos más datos, y tenemos que hacerlo más rápido).

Refleja con ello una gran inquietud en la Administración norteamericana de que la Tierra sufra, en un plazo no superior a tres o cuatro décadas, la caída de un asteroide mediano, pero de enorme secuelas para el planeta.

En base a eso, la financiación general de la NASA para Defensa Planetaria aumentó en 2019 hasta los 150 millones $.
La Conferencia Internacional de este año reunió a expertos mundiales para discutir la amenaza que representan algunos asteroides y cometas para la Tierra (llamados NEOs), y las acciones que podrían tomarse para desviar un objeto que tuviera una órbita de colisión con la Tierra, y el suficiente tamaño como para suponer una importante amenaza.

Como tema principal este año se propuso realizar un ejercicio de ámbito internacional sobre el hipotético escenario de un impacto sobre la Tierra de un asteroide. El objetivo es llegar a un acuerdo internacional para establecer un protocolo de actuación internacional de defensa. Aunque este escenario es realista en muchos sentidos, es completamente ficticio y NO describe un impacto potencial real de ningún asteroide.

Se propuso un asteroide (ficticio) descubierto el 26 de marzo de 2019 y se le asignó la denominación «2019 PDC” (ficticio), de un tamaño medio de 100 hasta 300 metros. y fecha de impacto (ficticia) para 29 de abril de 2027. Las consecuencias de este impacto sería devastadoras en áreas continentales.
Se fijó incluso un corredor de unos 70 kilómetros de ancho que recorrería parte de la superficie terrestre y dibujaría la línea de impacto donde se produciría la hipotética caída del asteroide.

Trayectoria (ficticia) de impacto de Asteroide «2019 PDC” (ficticio)
Credit Google 2018

Estos ejercicios ponen de actualidad, nuevamente, los que se hicieron desde el año 2004 hasta el 2008 cuando se daba, como evento de alto riesgo, el impacto sobre la Tierra del asteroide Apophis (asteroide real 2004 MN4) descubierto el 19 de junio de 2004 desde el Observatorio Astronómico de Sonora (Arizona. USA), y que estuvo durante varios años calificado como el de mayor riesgo de impacto contra la Tierra, causando por ello gran preocupación mundial. Se le puso el nombre oficial de Apophis (“El Destructor”) en honor del antiguo dios egipcio.

Apophis es un asteroide de 325 metros de diámetro que órbita alrededor del Sol desde una distancia que va desde las 1,09 Unidades Astronómicas (U.A.) hasta las 0,74 U.A. (la Tierra lo hace a una distancia media de 1 U.A.), cada 323 días; lo que significa que cruza la órbita terrestre dos veces cada año.

Órbita de Apophis. Credit Jet Propulsion Laboratory

Cuando el asteroide se descubrió en diciembre de 2004 se estimó que la fecha de posible impacto con la Tierra sería el 13 de abril de 2029, convirtiéndose así en el primer asteroide numerado con probabilidades de colisión (1/37). Posteriormente, cuando se calculó su órbita con mayor precisión, se desestimó tal posibilidad y la de que colisionara contra la Luna. No obstante, se confirmó que el asteroide llegará a pasar a unos 30.000 kilómetros de la superficie terrestre, entre los satélites geo-estacionarios, a una velocidad de 12,59 kms/seg.

Trayectoria azul del asteroide 2004 MN4 sobre la Tierra el 13 de abril de 2029. La incertidumbre en la distancia de acercamiento del asteroide está representada por la barra blanca corta. Credit NASA

 

En la fecha prevista, Apophis se hará visible a simple vista en el cielo nocturno del hemisferio sur como un objeto similar a una estrella en rápido movimiento, volando sobre la Tierra desde la costa Este a la Oeste de Australia. Según los cálculos realizados por varios astrónomos, al amanecer de ese día, Apophis estará aproximadamente sobre el Océano Atlántico, y se moverá tan rápido, que lo cruzará en solo una hora. Para las 7 pm de ese día, el asteroide habrá cruzado los Estados Unidos y se perderá por el Oeste para seguir su órbita alrededor del Sol.

Autor y derechos
Instituto Astronómico de la Universidad Charles: Josef Ďurech, Vojtěch Sidorin
http://astro.troja.mff.cuni.cz/projects/asteroids3D/web.php?page=db_tumblers

El paso tan cerca de la Tierra, debido a la fuerza de atracción gravitatoria de ésta, lo hará variar la trayectoria de su órbita en un ángulo mayor de 30º por lo que, a finales de marzo de 2036, en la vuelta de ese año al Sol, cuando nuevamente se acerque a la Tierra, volverá a crear una situación de riesgo, pero para entonces, se estima que lo hará a una distancia superior a la que tenga en el 2029.

El último impacto de un asteroide importante sobre la Tierra fue el que se produjo al Norte de la península del Yucatán hace 65 millones de años, por un asteroide de más de 10 kilómetros de diámetro dejando un cráter que mide más de 180 kilómetros de diámetro (uno de los más grandes del mundo), una parte de él enterrado en aguas marinas y otra en tierra. Ello causó la ultima extinción masiva sobre la Tierra, dando surgimiento a la evolución posterior de los mamíferos.

Otro impacto importante del que se tiene conocimiento fue el que se produjo el 30 de junio de 1908 en Siberia (Rusia), en el bosque de Tunguska, por un bólido de alrededor de 100 metros, procedente de un cometa, que explosionó a su entrada en la atmósfera terrestre, y devastó más de 2.150 kilómetros cuadrados.

El más reciente, e importante, impacto que se ha producido fue el 15 de febrero de 2013 en la ciudad rusa de Cheliábinsk debido a la entrada en la atmósfera, a una velocidad de 18 km/s, de un meteorito desconocido de, aproximadamente, 20 metros de diámetro, y que explosionó a unos 20 kilómetros de altura, causando daños en toda la ciudad y afectando a más de 1.490 personas que tuvieron que necesitar asistencia medica.

Referencias https://cneos.jpl.nasa.gov/pd/cs/pdc19/

AC 19.52
San Joaquin de Flores. 06/05/2019

 

José Mª Moreno Ibáñez (AC 19/52),  es Arquitecto Técnico por la Universidad Complutense de Madrid.
Socio fundador de la Asociación de Astronomía “Astromares” (Sevilla-2007)
Aficionado a la Astronomía (especialidad Asteroides y Cometas).
Técnico en Astronomía por The University of Arizona (en realización)

 

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