Victor Valembois: “Ahí nomasi-tico”

Víctor Valembois. valembois@ice.co.cr

Son motivo de leyenda y de cuen-ticos* su precisión para topar, finalmente, con la cerquita que le dijeron, ¿pero no era verdecita?   Charita, prevalece el estilo del más-o-menillos por allí, diay, no hay dónde perderse. Pregunte…  Sí, pero no ve la lluviecita y es de nochecita: en esta sinrazón nadie me da razón.

Pierre Thomas, en su librito sobre cultura del pobreci-tico, refiere a “la esquina del ahorro”. No encontré esa tiendilla. Hace cuarenta añitos, casi, los chilenos, chispa siempre (cosa que no le gustaba mucho al mentirosillo de Pinocho), llegados aquí se desorientaron todo. Total que, “con una mano adelante y otra atrás”, los pobrecitos se pusieron a inventar sus propios puntitos de referencia, como “la esquina de los calzones”, y a falta de pingüina, allí, allí donde tomamos la micro…

Cómo no, con el metro londinense, yo facilito (¡y solito!) llego al Speaker´s Corner a dar mi discursito. En Roma, ciudad abierta al turismo, per pedes apostolorum y otras patitas, hasta los argentinos ché, encuentran las callecitas y casitas de parientes, porque ché, vos sabés, Febe, por los apellidos, ¡qué cantidad de argentinos hay en Roma!

Aquí nos la damos de diferentitos de los nicas, pero nos medio ubicamos igual que ellos, “del lago, tantas varas…” No sé cómo lo hacen los que entregan pizzitas y paquetitos, los carteros, la empresa del cable televisivo, de electricidad y de agua, las notificaciones judiciales… bomberitos de emergencias en casita o con el corazoncito…y un enorme etc. sino con una perdedera del tiempo que hasta los santos lloriquean. ¡Eso de Time is Money es para gringos, me hacen saber!  Ni por el oro ni por el moro cambiaremos: ¡así somos!  Estamos en un país libre… de un granito de eficacia.

 

Los forasteros buscan mapitas, plaquitas, numeritos y puntos cardinales (¿o era de cardenales?*), convencidos que en esta tierrita todos nacen con brújula (o GPS) en el traserito. ¡No hay de otra!  No me vengan con que eso es simpático, bonitillo y otras pobres y paupérrimas explicacioncitas tipo “admiren mi folklore del siempre ha sido así”.

Disculpen pero no sabe si la pequeñez de todito determinó la estrechez de-mente… o al revés. “Eso es un cake…” le contestan a uno (yo que buscaba una dirección). Mire, amigo tico, usted sabrá de metáforas, pero no tiene ningún poder de abstracción. Créame: las direcciones han de dirigir al que no sabe de esos puntos concretos (y por lo general insignificantitos).

 

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