Víctor Valembois: Lo de aquí, de allá y de acullá

La paralela y constante confrontación complementaria me ha obligado, desde hace medio siglo y continúo… a observar diferencias y aguantarme la boca, porque a mucha gente del terruño ni por asomo les gusta sentirse comparados: directamente lo ven como crítica…

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Víctor Valembois. Escritor y Catedrático universitario.

“Si hay un tema apasionante y de envergadura en los estudios internacionales, es el de la visión ´la imaginería- que cada país forja de otros pueblos, nacionalidades y culturas”. (Morales Lezcano 1988: 11)

A punta de leer y escribir y estudiar… aprendí la jerigonza española, hasta en versión local. ¡Acullá” no es palabreja del otro mundo! Esforcémonos, monos y humanos a enriquecer la dieta verbal con una palabreja más al día… Aprendamos…. que por etimología significa aprehender, agarrar, hasta por el cuello: cada palabra es un tesoro…. Pero diay mae… algunos en el entorno que oigo… quedaron con si acaso unas quinientas. ¡Polos en pura polada!

Acullá… no es el nombre de un equipo de fútbol (palabrita en inglés que sí aprendieron) sino prolongación de allá…: como quien dice una pedrada más lejos. El diccionario de la Real (muy real…) academia da como ejemplo: “dispuso un dibujo aquí, un grabado allá y una foto acullá”.

Tratando de ser cosmopolita, pero de verdad, más allá de la etiquetita verbal, viendo y viviendo las circunstancias de contraste entre mi tierra de origen y este país que, no hay duda y ya lo comenté….tiene costas ricas, pero extrañamente por siglos y todavía ahora (lo mostraron las elecciones) se desarrolló por el Valle Central.

Por fuerza, por el choque y hasta cierta prepotente: contradicción con lo que yo veía y lo que me decían…. pues “diay, ni modo” aprendí a ver, a hablar y a con-vivir, a veces difícilmente… porque perdonen, ver, observar, intuir…. son grados, cada vez más intensos, todos de abrir los ojos.

Nada de quemarse las pestañas ni menos de estar con la realidad delante de las narices: ¡vamos, cabe conectarse… ¡con el cerebro!,  además con ese fantástico poder de abstracción…. que es una forma de ver “más allá” y hasta por dentro…¡sin ser radiólogos!

La paralela y constante confrontación complementaria me ha obligado, desde hace medio siglo y continúo… a observar diferencias y aguantarme la boca, porque a mucha gente del terruño ni por asomo les gusta sentirse comparados: directamente lo ven como crítica…

Una señora muy de aquí, sin mucho estudio formal, pero con las pilas puestas… me recomendó ser más … cauto, prudente en el hablar, hasta agazapado (vocablo que aprendí por estos lares) …¡por lo que potis! ¡Vaya complejo del ombligo!  Forastero: cállese o solo apruebe.

¿El frío celta calentándose demasiado la cabeza en el trópico? Puede ser: pensar es peligroso: ¡absténgase! Pero, el bárbaro ese, de repente pensando demasiado en olla a presión…. observa que en algo puede que interfiera e intervenga la geografía… no tanto la latitud, sino el tamaño del terruño… ¡Salado pescado el que pensó en otra cosa!

Mi tierra belga… es de apenas 32.000 km cuadrados, desde luego más pequeña que la tica…. Pero ojo insolentes ignorantes, los más, de lo que pasa fuera del terruño, en-doctrina-dos además por una enseñanza taaaan nacionalista que bordea el chovinismo, con una telebazofia de tan baja calidad tooodo el santo día…no miran más allá. Jeje: Bélgica… moco perdido en el mapa mundial… en esa esquinita.. compensamos ese déficit con tres veces más población que aquí.

¿Apiñados todos?  ¿Pura sardina enlatada, esos belgas? Para nada.  Es que entre el Valle Central y la tan cantada uyuyuy bajura… aquí hay tanto potrero vacío de vaquitas, de gente y hasta de nicas inmigrantes… A lo anterior se añade que mi tierra para nada resulta una mental isla geográfica como sí a los costarricenses se les malacostumbran la escuela y los medios que medio forman y medio de-forman y, más pior… con-forman…

Mi gran maestro, pigmeo de hombre, Isaac Felipe Azofeifa escribió “La isla que somos”, ensayito que recomiendo, por “demasiado” actual. Él era de Santo Domingo de Heredia…¡sí! donde, en refuerzo de lo que conté la semana pasada, casi todos, desde siglos se llaman así, o Villalobos o Rodríguez o Arce… ¡Vaya, vaya! Endogamia clínica para no decir patológica… todos se sienten como patitos en el mismo charco.

Todos esos pollitos hablan, comen, rezan y se quejan esos pio pio pio, entre ellos. Si salen del terruño es para echar de menos la tortilla y los frijoles de mamá…. Diay, hermani-ticos… con ese arroz, ¿cómo crear y comer cosmopolitismo?

Termino con una foto, para “más mejor” ilustración: en mi casa-pensión la sacó alguien, quizá yo mismo. Pero, pero… ¡Ese belga (con su verga de quejas)…. ¡si no le gusta!… ¿por qué no se va? Convivíamos (ahora con otras mezclas) un tico (pues sí, Navas… de PZ… por supuesto, una nica (muy amiga de una taiwanesa), un polaco… sí uno de verdad… no uno de esos que vende pantalones a crédito… Es casada (¿cazado?) con una fenomenal linda e inteligente tica y…ambos están “en toas”; de izquierda a derecha siguen dos panameños, linda gente en explosión demográfica…

Oigan, y cerrando fila… una mexicana de México DF, que ahora salió de la pelota del DF hacia el lindo Queretaro (que adoro, desde un congreso por allí)… y… en vez de llamarse Marielos como un gran porcentaje de chiquillas lindas de por aquí… se llama Rasviet (amanecer) porque su tata estudió en la Rusia que, entonces, caballeros y damas era cosmopilita, no guerrera como ahora pretende el Cesar (Zar, dicen, abreviado) de turno…  Pues gente de aquí, de allá y de acullá… ¿no le digo?

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