Víctor Valembois. valembois@ice.co.cr

¿No tiene que me cambie?  Refiere por ejemplo a un pedacito de lotería o a dos tucancitos por una maestra. Pero aquí romperé… ya no una lanza sino un estilete a favor de un cambiecillo más profundo: el de actitudes. ¡Esa permuta vale la pena… (y cuesta penillas)!  Es que tiene en sí todo el efecto multiplicador como el cambio en un carrito. No sé por cuántas perillas pasa, pero una palanca* hace que en vez de andar a mil vueltitas, vaya a cinco mil.

Un librillo hay por allí con este mismo título: la cosa, la carajadilla, es encontrar el punto de inflexión (the tiping point), siempre diminuto pero decisivo. La oferta de un negocio señala: “hacemos empeños pequeños”. Perdonen, pero propongo un ligero cambio de perspectiva: en vez de empeñar cosas, personas. A ver si me doy a entender: si todos le pusiéramos un poquito de empeño, cada uno en lo suyo, hasta el planeta sería diferente. Los italianos lo expresan con música de pianola: piano, piano, si va lontano. La idea del cambio-pequeñito-que-se-hará-grande constituye entonces la esencia de la educación, no el cartoncito ese que esgrimen al final.

En el plano individual como en el colectivo, en el político como en el cultural, es posible el diminuto cambio: es una peculiar forma de guerrilla*, como la practicaron Robert Schumann y Gandhi, entre otros. Nada de cambio climático, ni de humorcillos y temperaturitas. Supone entonces perseverancia*, creer en él, a pie juntillas. ¡Y que no nos desarme cualquier brisa!

Es lo contrario de San Francisco…, sí, me refiero a su plegaria humildita: postulo que todito es posible, incluso en cuestión de cambio.  Hay quienes tienen la boquita llena de ello, pero más vale hacerle caso a Benedetti, para quien nada cambiará “si no cambio un muchito”.

Así es que no sea tacaño ni “pichirre” con sus intenciones: ese cambiecito puede ser muy provechoso  (es que le dan vuelto).

¡Cambio y fuera!

 

Victor Valembois

Por Victor Valembois

Víctor Valembois es un académico con una licenciatura en Filología Románica por la Universidad de Lovaina (KUL) en Bélgica. Ha vivido en Costa Rica por más de 35 años. Ha estado vinculado con la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional.