Víctor Valembois. valembois@ice.co.cr

En su cartita a los Corintios, San Pablo recomienda no escatimar esfuerzos: “si no tengo amor, soy como (…) un platillo que retiñe”; pero en otra misiva, de una manera nada cariñosilla, a Timoteo le advierte contra el anzuelo de la mujer. Sí, ya sé, este apóstol pensaba que Cristo volvería al rato, ra-tico. Pero ahora su sequito sigue atemorizando contra la misma mitad de la humanidad. ¡Timoratos, esos, con su mezquina y mísera misoginia!

Tendrá, más de una de ellas, muchas malas mañas y malabares y por ello se le identifica con la serpiente, víbora de dos lengüitas*. ¿Pero utilizaría constantemente una especie de arpón o garfio, pequeños instrumentos para pescar?  Con ese cuento nos vinieron grandes escritores, como ¡qué veo! el mismo Quevedo. Entre tirios y troyanos, por puro ton-tico, en más de uno de sus alumnitos sigue actuando ese venenito punzante. Y de allí tanta mini-violencia verbal contra ella, que nos haría caer en el anzuelo, etc. Pero ese temor a sí mismo es un tumor: hay que extirparlo con tacto, con contacto.

Sepan Tomás, el de aquí no, sino el de todas partecitas, lo mismito que todos sus hijitos espirituales, los Tommy de turno: no solo Dorotea tima a Timoteo, sino que Anselmo* utilizó el mismo anzuelo. Iguali-tico se entiende con ella con guiños, haciéndole promesitas. Ardides* azarosos, ganchos y garfios de ponzoña podrida.

Por lo demás, maravillosa esa cartita de Pablo, pero de letritas confundidillas, igual que en esos contratitos donde aplican restricciones*: “mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero como me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño”. Lógica implacable. Pero por eso, usted mismo, Pasha amigo, recuerde que aquello de que todos y todas los chilenos y las sirenas son “gansos”… déjense de usar esos mismos truquitos.

Victor Valembois

Por Victor Valembois

Víctor Valembois es un académico con una licenciatura en Filología Románica por la Universidad de Lovaina (KUL) en Bélgica. Ha vivido en Costa Rica por más de 35 años. Ha estado vinculado con la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional.