Vladimir de la Cruz: Ante el Bicentenario, erijamos el  Monumento de la Independencia

¡Que Costa Rica tenga su Monumento de la Independencia!  ¡Costa Rica no puede carecer de un Monumento de la Independencia!

0

Vladimir de la CruzHistoriador y politólogo.                                                    

En Costa Rica no hay un solo monumento alusivo a la Independencia Nacional. En todos los países del continente americano hay Monumentos a la Independencia, hay Monumentos a los Próceres de la Independencia. En Costa Rica carecemos de estos símbolos, de estos Monumentos.

Tampoco tenemos un solo  Monumento a los Próceres de la Independencia. En este sentido no hay culto, no hay información, no hay educación que exalte quienes se pueden considerar “Próceres de la Independencia” de Costa Rica. Ni siquiera se conoce bien a los firmantes del Acta de Independencia del 29 de octubre en Cartago. ¿Se puede considerar a estos firmantes cómo los Próceres de la Independencia?

En Costa Rica alrededor de la Declaración de la Independencia, del 29 de octubre de 1821, no hubo luchas armadas ni guerras nacional libertadoras contra el dominio colonial español. No hubo necesidad de desarrollar un Ejército Libertador porque no había un ejército colonial que derrocar. Consecuentemente con esto no hubo desarrollo de líderes militares que encabezaran el proceso de la Independencia, y que después de ella se quedaran, como líderes político militares,  en el Poder y surgieran como figuras heroicas en el imaginario colectivo y en la interpretación histórica.

Aunque el último Gobernador Colonial, al momento de la Independencia, Juan Manuel de Cañas, era un militar, de actuaciones despóticas, opresoras y tiránicas, no hubo necesidad de destituirlo por un acto militar, quien tampoco tenía una fuerza de milicias significativa en capacidad de detener u oponerse a la Declaración de Independencia que se produjo en Cartago. Hábilmente se quedó 15 días más como Gobernador Interino, mientras se Juraba la Independencia en los pueblos, una vez que se había proclamado, hasta que los Ayuntamientos de San José y Alajuela le desconocieron como Autoridad Colonial Interina, e integraron la Junta de Legados de los Pueblos, que se podría considerar la primera forma de Gobierno Nacional que se estableció después de proclamada la Independencia. Inmediatamente se tomó el acuerdo de redactar una Constitución Política, que se hizo el 1 de diciembre, 19 días más tarde de la Integración de la Junta de Legados, con la capacidad nacional para que se redactara esa Primera Constitución Política de Costa Rica.

Esta fecha de integración e instalación de la Junta de Legados bien podría tenerse también como otra fecha de Independencia, cuando se constituyó el primer gobierno nacional, el 12 de noviembre de 1821.

La Constitución de Cádiz no fue la primera Constitución de Costa Rica. Fue la Constitución de España bajo el período en que Napoleón todavía ejercía dominio sobre España, aunque a Cádiz hubiera ido un representante de Costa Rica, el padre Florencio del Castillo y se distinguiera en esas Cortes. Antes de la Constitución de Cádiz, Napoleón había hecho la llamada Constitución de Bayona, en 1808. Eran Constituciones bajo la dominación francesa de España y sin que la dominación francesa de España hubiera significado la Independencia de las colonias españolas, ni siquiera significó esa ocupación una dominación francesa de las colonias españolas en el continente americano.

Durante la ocupación francesa de España, en España y en el continente colonial se desarrollaron los movimientos juntistas para restablecer la autoridad monárquica española. En esa lucha se hablaba de luchar por la Independencia de España y contra la ocupación francesa de España. En ese mismo tiempo ya habían surgido movimientos insurgentes en el continente americano y movimientos independentistas. Si era válida la lucha de los españoles contra la ocupación y presencia francesa en España, igualmente era válida la lucha contra la ocupación   y presencia colonial española en el continente.

En Centroamérica se produjeron movimientos anti españolistas, como los llamó el Historiador Rafael Obregón Loría, desde 1808 hasta 1821, algunos con enfrentamientos y levantamientos militares. El primer grito de Independencia en Centroamérica lo dio el estudiante costarricense, el cartaginés,  Pablo Alvarado y Bonilla, justo un 15 de setiembre de 1808, al año de haber llegado a Guatemala a estudiar medicina. Su compromiso con las ideas liberales, con los liberales y antimonárquicos lo mantuvo en la lucha contra la dominación española. Entre la cárcel y la libertad se mantuvo esos años por sus luchas. La autoridad colonial guatemalteca interesado en devolverlo a Costa Rica y la autoridad colonia costarricense interesado de que se le mantuviera detenido en Guatemala. Durante los procesos de Independencia de Guatemala estuvo activo y en vínculo con las luchas de Pedro Molina y José Matías Delgado, Próceres de la Independencia de Centroamérica. También jugó un papel importante es esos primeros días de la declaración de Independencia de Costa Rica, en la constitución de la Junta de Legados y en la redacción del Pacto de Concordia.

Bien podría considerarse a Pablo Alvarado u Bonilla como uno de los Próceres de la Independencia nacional, que bien merecido tiene un reconocimiento público, en las fiestas del Bicentenario, con la erección para él de un gran Monumento.

El Grito de Independencia, de 15 de setiembre de 1808, la llamada que hizo Pablo Alvarado, bien podría considerarse en paralelo, al Grito de Dolores, que se produjo el 16 de setiembre de 1810, por parte del Padre Miguel Hidalgo y Castilla, en México, que dio origen a la guerra de Independencia de México, proceso de lucha que se mantuvo hasta la proclamación del Acta de Independencia de México el 27 de setiembre de 1821.

Los actos relacionados con la celebración del Bicentenario de la Independencia de Costa Rica, desde ahora hasta setiembre y octubre del próximo, debe comprender la erección de un gran Monumento a la Independencia de Costa Rica, que debe construirse  en Cartago.

En este sentido hay que valorar el parque que está frente a la Municipalidad de Cartago. Convertir ese parque en el Parque de la Independencia, con un gran Monumento, similar al Monumento Nacional, y con un Monumento especial a Pablo Alvarado y Bonilla, ese gran  cartaginés, luchador por la Independencia.

A la decisión de la construcción de estos Monumentos  debe dárseles todos los contenidos presupuestarios que se requieran para lograrlos.

La Municipalidad de Cartago debe tomar la iniciativa. El nuevo alcalde, Mario Redondo, ya se ha comprometido públicamente en este esfuerzo. Hay que apoyarlo.

¡Que Costa Rica tenga su Monumento de la Independencia!  ¡Costa Rica no puede carecer de un Monumento de la Independencia!

¡Exaltemos a los Próceres de la Independencia Nacional!

Si le interesa recibir información diariamente:


Vladimir de la Cruz

Político, historiador, profesor universitario y ex embajador de Costa Rica en Venezuela. Escribe para varios medios de comunicación. Fue candidato presidencial del partido izquierdista Fuerza Democrática en tres ocasiones.

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...