Vladimir de la Cruz: Doble significado costarricense del Primero Mayo

Centenario del 1 de mayo en Costa Rica 1913-2013. Día Internacional de la Clase Trabajadora. Raíces y significado de su acontecimiento

Vladimir de la CruzHistoriador y politólogo 

El 1 de mayo en Cota Rica tiene un doble significado, el de la rendición del filibustero William Walker, en 1857, que después de dos años de guerra en Centroamérica vio frustrada su acción militar, con el propósito de anexar estos territorios a los intereses sureños de los Estados Unidos, y de someter a los pueblos centroamericanos en mano de obra esclava de esos Estados. 

La gesta heroica de esta epopeya  estuvo a cargo del Ejército Nacional de Costa Rica, su Presidente Juan Rafael Mora Porras y el General José María Cañas Escamilla, con el concurso, especialmente en la Segunda Campaña militar, después de la Batalla de Rivas, de fuerzas militares de centroamérica.

A pesar de ello Walker no acabó con sus anhelos expansionistas y esclavistas. Intenta de nuevo en 1860 reanudar sus objetivos y fue capturado en Honduras donde fue fusilado.

Igualmente, se celebra desde 1913 el Día Internacional de la Clase Trabajadora y de los trabajadores costarricenses, que recuerda la gesta heroica de 1886 de los trabajadores de Chicago con su gran huelga que impuso la jornada de 8 horas de trabajo máximo diario.

¿Qué origina al 1º de mayo como día internacional de los trabajadores?

Durante el Siglo XIX, con el desarrollo del industrialismo y de la segunda Revolución Industrial, los trabajadores fabriles, proletarios, de las ciudades, irrumpieron como actores sociales, preocupándose por su situación socioeconómica y laboral, desarrollando luchas para llamar la atención por las pésimas condiciones de vida y de trabajo, y luchando contra ellas, enviando cartas a los Parlamentos, que originó los movimientos cartistas, destruyendo máquinas cuando consideraron que eran las causantes de sus explotación y malas condiciones de existencia, originando los movimientos ludistas, impulsando a nivel de productores y trabajadores los primeros movimientos cooperativistas, así como proponiendo salidas utopistas, y luego surgiendo los movimientos socialistas de diversos tipos, anarquistas y los comunistas a partir de 1848 para distinguirse de aquellos. 

Las condiciones de trabajo extensas, que cubrían hombres, mujeres y niños, jóvenes y ancianos, eran brutales e inhumanas. Luchas contra el trabajo de niños limpiadores de chimeneas empezaron a darse así como las que se orientaron a disminuir la jornada de trabajo, que literalmente no tenía límites, siendo muchas de ellas hasta de 20 horas diarias, como lo llegaron a ser en algunas panaderías en Costa Rica en 1920. Eran luchas también orientadas a mejorar las condiciones de vida y de trabajo en los centros fabriles. Igualmente, luchas orientadas a obtener legislación laboral que protegiera a los trabajadores en su condición.

Estas luchas se daban en Europa, en los Estados Unidos y en otros países.

Las que se orientaban más políticamente luchaban por cambiar el orden social capitalista, el orden político, la explotación económica y social y enfrentaban, sin despreciarlas, la viejas prácticas de lucha de los trabajadores en sus concepciones ludistas o cartistas.

A finales de la década de 1830 la jornada de 12 y 10 horas de trabajo se había empezado a obtener y en Massachusetts lograron por primera vez la jornada de 8 horas, generalizándose el sistema a los astilleros a principios de los 50. En Melbourne, Australia, los obreros de las explotaciones de oro obtuvieron la jornada de 8 horas, jornada que se hizo obligatoria en Australia en 1885 para mujeres y niños. En 1850 en New York los carpinteros llevan a cabo una huelga por la jornada de 8 horas. Durante 1851-52, en Filadelfia, operó una organización en pro de la jornada de 8 horas.

Desde 1860 se constituyeron en Estados Unidos las Ligas de las 8 horas, organizadas por Ira Steward, llamado “El padre de las ocho horas”. En 1866 se habían constituido organizaciones en todo Estados Unidos que luchaban por las 8 horas. En apoyo de esta demanda también se desarrolló la prensa y algunos sindicatos.

Este mismo año en el Congreso de Ginebra, de la Asociación Internacional de Trabajadores, Primera Internacional, fundada por Carlos Marx en 1864, resolvía agitar en todo el mundo la demanda de las ocho horas de trabajo. La Internacional se organizó en respuesta al carácter internacional del capitalismo y su clase social dirigente, de modo que de esa manera también se pudieran articular luchas unitarias internacionales de la clase obrera, por la liberación mundial de la explotación capitalista mundial.

En 1867, en los Estados Unidos, en el Congreso de los Trabajadores del Este, celebrado en Chicago, discuten ardientemente la reducción de la jornada a 8 horas, destacándose nuevamente Ira Steward.

También el 1º de mayo de 1867 se celebraron en Chicago varias manifestaciones, de grandes proporciones por la jornada de 8 horas.

En 1869 se fundó en Filadelfia la “Noble Orden de los Caballeros del Trabajo”, influida e inspirada por los anarquistas. La Orden de los Caballeros del Trabajo hasta la fundación de la Federación de los Trabajadores de los Estados Unidos y Canadá, en 1881, dirigió las principales acciones de masas y al movimiento obrero norteamericano

En 1881 se constituyó en Pittsburg la American Federation Labor (AFL) que agrupó trabajadores de los Estados Unidos y el Canadá. En su Congreso constitutivo exigió el cumplimiento de la jornada de 8 horas en obras públicas. En 1882, en su segundo congreso, realizado en Cleveland, la delegación obrera de Chicago propuso extender el beneficio de la jornada de 8 horas a todos los trabajadores sin distinción de sexo, edad u oficio.

¿Por qué se  escogió el 1º de mayo?

Los  Congresos Obreros de la AFL de 1881, 1882, 1883 y 1884 se pronunciaron de igual manera, preparando para el 1 de mayo de 1886 una gran huelga en todos los Estados Unidos para que ese día, que se discutían los contratos de trabajo anuales, en todas partes se tuviera como consigna única la jornada de 8 horas de trabajo.

Desde finales de 1885 hasta mayo de 1886 se pusieron en movimiento, en estado de huelga, más de 600.000 trabajadores que logran el 1 de mayo en un 80% obtener la jornada de 8 horas. 

Unos días después, en Chicago se produjo un incidente con la policía que da origen a la captura de los líderes de la huelga, miembros, principalmente, de la Orden de los Caballeros del Trabajo, a quienes les siguen un juicio que los condena a la pena de muerte. Unos años más tarde la Corte de Justicia de Illinois reconoció la falsedad de este proceso judicial.

En 1889 el movimiento obrero de los Estados Unidos de nuevo reanuda la lucha para que el 1 de mayo de 1890 se movilicen los trabajadores para obtener la jornada de 8 horas, allí donde no se había obtenido.

Mientras, en 1889 en Europa los movimientos socialistas y anarquistas continuaban en esta lucha. Un Congreso Socialista en París, ese año, toma el acuerdo de sumarse a la lucha y declarar  a perpetuidad esta jornada cada primero de mayo, a partir de 1890, para que cada año los trabajadores movilizados, en lucha, hicieran un balance de las luchas transcurridas y logros obtenidos, y propusieran para el año venidero una plataforma de metas a obtener, estableciéndose desde entonces esta fecha, con estos contenidos políticos, como día internacional de lucha, no de fiesta.

Desde entonces empezó a generalizarse por los trabajadores, en los distintos, países esta fecha de organización, movilización y lucha.

¿Qué hace posible que se celebra en Costa Rica?

Primero, un desarrollo de la clase trabajadora, obrera y artesanal que se reconocía a sí mismo como tal, desde el último tercio del siglo XIX. Obreros, Artesanos y Trabajadores eran los adjetivos con los cuales las personas así mismas con orgullo y dignidad se distinguían. Era la época en que la sociedad costarricense empezaba a diferenciarse social y económicamente en el plano de la conciencia. Frente a estos, la clase política gobernante y dominante económicamente empezaba a ser llamada Levitas y el Olimpo. Los sectores populares, Chaquetas, Descalzos y Descamisados. Era en esencia el reconocimiento de una sociedad dividida en clases.

Segundo, durante la segunda mitad del siglo XIX, surgen sociedades mutualistas, de socorros mutuos y de mutuo auxilio, dominantes ellas hasta 1901, donde podían agruparse de una manera poli clasista trabajadores, obreros, artesanos, estudiantes, mujeres y patronos con la finalidad de ayudarse económicamente, mediante unfondo que reunían con cuotas, en determinadas situaciones, debido a la ausencia de seguridad social y leyes laborales protectoras.

Hacia 1873, el sacerdote Francisco Calvo, Capellán del Ejército Nacional durante la Campaña contra los filibusteros, fundador de la Masonería costarricense en 1865, impulsa la creación de Sociedades de Trabajadores, Sociedades de Artesanos y Sociedades de Obreras, con un contenido clasista afirmando la división social existente. Aunque por sus objetivos estas sociedades estaban dentro del mutualismo, su organización clasista era la antesala de los Sindicatos y Ligas de Obreros que a partir de 1901, con los cambios industriales que sufre la sociedad costarricense, va a operar en la organización laboral.

Tercero, desde inicios de la década de 1870 empezaron a darse luchas de trabajadores defendiendo sus derechos laborales, como fue la huelga de telegrafistas.

Durante esta década hasta 1884 se lleva a cabo la construcción del ferrocarril al Atlántico donde fueron traídos trabajadores migrantes negros, primero de Panamá y luego de Jamaica, italianos y chinos. 

En su construcción el incumplimiento de los contratos laborales produjo que estos grupos sociales llevaran a cabo levantamientos  laborales, de resistencia y una gran huelga de italianos, que generó movimientos de solidaridad en las ciudades de Cartago y San José.

Resultado de la construcción del  ferrocarril  se amplió el marco de las inversiones extranjeras originando las explotaciones agrícolas de banano, de minería en Abangares  y Tilarán, el desarrollo de las actividades eléctricas desde 1880 y el inicio de la iluminación pública de San José en 1884, y en 1896 de Cartago, Alajuela y Heredia, el desarrollo del industrialismo y del capitalismo urbano a finales del siglo XIX, con industrias cerveceras, de refrescos, jabonerías, tipografías, la construcción de grandes edificios Como el Teatro Nacional o la entonces Penitenciaría Central, el Edificio de Correos en San José y Heredia, la construcción de los barrios Aranjuez y Amón entre 1890 y 1912, generando una explosión de nuevos empleos urbanos, asalariados, también el desarrollo desde 1880 del Mercado Central, que potenciaba el trabajo agrícola, y las actividades portuarias en Limón, la construcción del malecón, los talleres del ferrocarril. 

Todo esto provocó un cambio muy importante en la organización empresarial que dio origen a las medianas y grandes empresas, desapareciendo muchos pequeños  talleres artesanales, y obligando también a la transformación y desaparición de las sociedades mutualistas y de trabajadores y hacer surgir Ligas de Obreros y Sindicatos tal y como ahora existen, y con ellas el planteamiento de los nuevos problemas de demandas laborales, donde empiezan resaltar los salarios, las jornadas, el ambiente laboral y los problemas sociales de los trabajadores, como su vivienda y los vicios que los afectan como sus preocupaciones. 

Durante la década de 1890-1900 se producen huelgas en la incipiente actividad bananera, una inmensa de más de 5000 españoles y otras intensas en el Valle Central y en Puntarenas y el Golfo de Nicoya, con distintos sectores involucrados.

A principios del siglo XX, en 1901 y 1903 huelgas de panaderos, dirigidos por el español Juan Vera, de orientación anarquista, mueven el país, y dan nuevas pautas de organización y lucha, provocando huelgas en toda la rama de producción, enseñando la unidad de acción sindical, huelgas reprimidas, y sus dirigentes expulsados del país. Su efecto político, la prohibición de la circulación por el correo de literatura anarquista, socialista y comunista por el correo. Su efecto organizativo fue el impulso a la creación en 1905 de la primera Federación de Trabajadores de san José y seguidamente en las provincias hasta 1910, lográndose así nuevos niveles de organización y de lucha.

En la primera década del siglo XX de nuevo se intensifican las huelgas, produciéndose un gran movimiento huelguístico entre 1907 y 1911 en distintas partes del país.

Cuarto, la Iglesia Católica con su Encíclica Rerum Novarum había emergido al mundo social y obrero. El Obispo de Costa Rica, Monseñor Bernardo Augusto Thiel, vinculado a la masonería, con base a la Encíclica había provocado un pronunciamiento social, su Carta Pastoral No. 30,  a favor de la organización sindical, la huelga y la mejora de los salarios, que ocasiona un conflicto con el Gobierno y  da origen al desarrollo de las corrientes socialcristianas en el país, que encuentra eco en un grupo de ciudadanos que impulsan el Partido Unión Católica, ilegalizado en 1898, y en 1901 impulsan el periódico La Justicia Social, y uno de ellos, Jorge Volio Jiménez, evoluciona más tarde a la fundación del partido Reformista en 1923, que hasta 1928 se proclamó como un partido de la plebe y eligió un diputado obrero, Julio Padilla.

Quinto, desde finales del siglo XIX con el desarrollo de los partidos políticos en el país surgen agrupaciones orientadas a representar los intereses de las clases trabajadoras. Así, el Partido de Obreros y Artesanos en 1886, el Independiente Demócrata en 1893, los Partidos Obreros de las ciudades de Grecia, Limón y San José en 1913. Los primeros provocaron que los partidos oligárquicos impulsaran como parte de su organización las Secciones de Trabajadores, de Artesanos y de Obreros de cada partido con al fin de atraer a sus filas a estos ciudadanos. La Presencia de martí y su seccional costarricense del Partido Revolucionario Cubano fue también un instrumento de agitación obrera.

Predominaba en la época una concepción parlamentarista que consideraba que la presencia de trabajadores en el Congreso podía impulsar la gestación y aprobación  de leyes y con ellas la mejoría social de las clases trabajadoras, sin  ningún propósito de llevar a los trabajadores al poder, al gobierno. Un partido de estos eligió un diputado, un obrero, de apellido Gölcher. Era una lucha muy limitada pero predominó hasta 1919 cuando el Dr. Aniceto Montero con su Partido Socialista empezó a agitar la idea de los trabajadores al Poder y de establecer, al estilo de la joven Revolución Rusa, una Dictadura del proletariado.

Sexto, una prensa social desarrollada desde 1886 hasta 1914, con más de 100 periódicos que tratan problemas sociales, de dificultades de los trabajadores, especialmente Hoja Obrera, entre 1909 y 1914, que discute sobre el partido Obrero, con objetivos más clasistas.

¿Cual es la importancia de la prensa social y obrera? En ese momento agitar y discutir sobre las condiciones sociales de los trabajadores costarricenses.

Más adelante, van a plantearse tres objetivos políticos, agitar y debatir problemas, movilizar y organizar trabajadores, en la solución de esos problemas y organizarlos políticamente en los sindicatos y más tarde en partidos obreros o de trabajadores. Hoja Obrera cumplía en cierto modo ese papel.

No hubo un movimiento aglutinador en un solo periódico como sucedió con ISKRA en la Revolución Rusa para unificar los intereses de todos los trabajadores en sus objetivos políticos de lucha.

Sétimo, el surgimiento del imperialismo como fenómeno económico del desarrollo de la sociedad capitalista, que en Costa Rica empieza a manifestarse en 1901 cuando provoca  que un grupo de cafetaleros nacionales que habían invertido en banano chocaran con la United Fruit Company, que había surgido en 1899, y levantan banderas anti imperialistas de rechazo de cláusulas contractuales con esta empresa. En el período 1906-1910 el diputado Ricardo Jiménez Oreamuno hace incendiarios discursos contra esta Compañía y la presencia imperialista “que nos carcome”.

Octavo, las relaciones internacionales que poco a poco empezaba a tener el movimiento obrero nacional. Así por ejemplo, trataron de traer a Costa Rica a Pablo Iglesias, el líder obrero español aprovechando una gira que hacía a Sur América, vínculos con Luis Emilio Recabarren líder obrero y socialista chileno, relaciones con el movimiento mutualista y sindical centroamericano que intenta organizar una Confederación obrera Centroamericana en 1911 con un Congreso convocado a ese efecto. Más tarde, en 1919, con Joaquín García Monge representando al movimiento sindical del país se participa en la constitución de la Confederación Obrera Panamericana.

Noveno, el desarrollo de un grupo muy importante de  intelectuales antioligárquicos, con gran sensibilidad social, que empieza a gestarse desde 1890, y adquiere su mayor grado de expresión en 1909 cuando Joaquín García Monge, José María Zeledón Brenes, Omar Dengo, Carmen Lyra, entre otros, fundan el Centro de Estudios Sociales Germinal, algunos de ellos vinculados al anarquismo de los grandes escritores Zolá, los hermanos Reclús o Dovstoievsky, fotos que colgaron en su local, además de usar la bandera roja y negra, símbolo de lucha de los anarquistas y del movimiento obrero, el rojo por la lucha, el negro por los caídos en ella. 

Ellos, incluso, durante los días de la Revolución Mexicana se vinculan al Confederación Revolucionaria Obrera de México, CROM, que dirigían los hermanos Flores Magón, anarquistas. Igualmente propician la llegada de antiimperialistas al país como Manuel Ugarte a dar conferencias. El nombre Germinal en recuerdo de las luchas obreras dentro de la Revolución Francesa durante los meses de Germinal y Pradial de 1893.

El Centro Germinal tenía dos objetivos políticos, educar y organizar a los trabajadores, educar con cursos de economía política y sociología política, enseñando como funcionaba la sociedad capitalista y como explotaban en ella a los trabajadores en el capitalismo, y cómo organizarse contra dicha explotación, no en un partido político, sino en en el sindicalismo, por lo que impulsan la fundación de la primera Confederación General de Trabajadores en enero de 1913, que existió hasta 1923, y preparando, para ese año, la convocatoria a la celebración del Primer Primero de Mayo en Costa Rica como día internacional de lucha de los trabajadores, acto muy celebrado durante ese día con distintos actos, movilizaciones y discursos.

Así surgió esta fecha en la vida y en la lucha de los trabajadores costarricenses. Desde entonces se celebra en el país. De excepción pocos años no se realizaron desfiles.

La jornada de 8 horas se estableció en costa Rica en 1920, resultado de una lucha iniciado en el Estado y generalizada durante todo ese año, a distintos sectores, hizo que el gobierno emitiera un decreto en diciembre de 1920 reconociendo la organización sindical, la huelga, aumentado salario y estableciendo la jornada de 8 horas.

Cuando se fundó el Partido Reformista en 1923, en su programa, exigió el cumplimiento de dicha jornada. Igual sucedió  cuando se fundó el Partido Comunista de Costa Rica, en 1933.

En 1943 quedó establecida como parte de la reforma social en el Capítulo de Garantías Sociales que se incorporó ese año a la Constitución Política vigente, que luego la Revolución de 1948 y la Constituyente de 1949 mantuvieron.

Los primeros de mayo no han dejado de ser una expresión de esperanzas y demandas de los trabajadores frente a las diferentes situaciones sociolaborales y económicas que los afecta, de crítica a los gobiernos por sus débiles o ausentes políticas sociales o por el incumplimiento efectivo de la legislación laboral, que hace que los últimos dos ministros de trabajo de la Administración Chinchilla Miranda reconozcan que a más de 300.000 trabajadores no se les pagan los salarios mínimos y otro tanto carece también de los pagos de la  seguridad social.

Durante muchos años esta fecha era conmemorada especialmente por los comunistas, socialistas y la izquierda política. En la década de 1960 el Partido Liberación Nacional, con sus organizaciones sindicales, se sumó a su celebración, lo mismo que las corrientes socialcristianas que empezaron a surgir en esos años.

La división política sindical no permitió marchas unitarias. En 1968 la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica propició esta unidad de acción y en 1969, la misma Federación participó activamente en ese desfile.

Unitariamente los trabajadores no han logrado hacer de esta fecha y conmemoración un verdadero instrumento de lucha, y organización, con una estrategia y táctica clara de objetivos a lograr año a año. Sin embargo, cada año, de nuevo, los trabajadores se expresarán en esta Historia.

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