Vladimir de la CruzHistoriador y politólogo

Un profesor universitario ha puesto de manifiesto el reto académico que presenta el uso de las nuevas tecnologías digitales y electrónicas, como es el ChatGPT. Puso una tarea y su sorpresa fue que 18 estudiantes acudieron a esta aplicación para que ella les hiciera sus respectivos trabajos.

He visto trabajar esta aplicación y es sorprendente el uso fácil que tiene y la capacidad de resolver ciertos asuntos que se le piden. Es una herramienta de trabajo que afectará sin dudas el trabajo de secretarias, asistentes, asesores, analistas y otras personas que laboran en oficinas, y en otros campos del saber, en tanto lo que se le pide hacer lo realiza con bastante eficiencia, elegancia, impecable gramática y ortografía, y al instante.

Si se le piden cosas sencillas, cartas, hacer notas o pequeñas redacciones, escritos de distinta naturaleza, dar respuestas ante problemas que se presentan en la sociedad contemporánea, lo hace con la información que dispone, información universal, así como se oye, universal, de todo lado, y obviamente que esté disponible en redes y en nubes.

Con el ChatGPT se habla. Mucho depende de la forma cómo se le piden las cosas que se quiere que resuelva. Así se obtiene la respuesta.

Si el uso del ChatGPT es absolutamente gratuito la información que da la tiene actualizada hasta el 2021. Si se paga una mensualidad extra en dólares por su uso, la información que accede y dispone para las respuestas es al día, con la última información disponible para el ChatGPT.

He visto a un hijo usar esta herramienta con perfección para el uso de su trabajo de Oficina y de sus necesidades. La prueba que me hicieron me satisfizo bastante. Un especialista en redes y el manejo de medios electrónicos me ha dicho que por ahora el ChatGPT opera con la información que tiene en “el mundo occidental”, que es el nuestro, lo cual quiere decir que todavía no tiene un acceso a las redes informativas que funcionan en regiones asiáticas o remotas geográficamente, por lo que la información y datos que suministra no es totalmente completa. Si los datos que se solicitan no están al alcance de ChatGPT obvio es que declara inmediatamente que no los tiene.

En el caso del profesor que sancionó a los estudiantes si hubiera recurrido, con cada uno de ellos, a dictarles lo que le presentaron y a ver sus letras, su caligrafía, y sus faltas ortográficas, rápidamente hubiera concluido que ellos no habían hecho esos trabajos. O, si les hubiera puesto el reto, en vivo y directo, a modo de un examen, de que en una hoja redactaran en unas 200 palabras el contenido básico de lo que presentaron también hubiera apreciado que no era posible que los trabajos en la forma que se los presentaron los hubieran hecho ellos. Uno de los problemas básicos, centrales, actuales, que los profesores observamos, hablo del nivel universitario, de estudiantes de primer ingreso y primeros años, es la mala preparación que traen de los colegios en estos sentidos, poco vocabulario, sin práctica de lectura, pésima ortografía, malísima expresión caligráfica.

Cuando hice la primaria, mi querida maestra Julieta Vives de Vargas nos ponía a repetir por escrito, en un cuaderno que teníamos para ello, la palabra mal escrita, 50 o 100 veces. Así se aprendía a escribir correctamente. Y teníamos de paso los cuadernos caligráficos para desarrollar una buena letra. Las lecturas obligadas nos daban vocabulario, entendimiento y comprensión. En el colegio tuve maravillosos y muy buenos profesores de español o castellano. Esto se ha perdido. Los mismos medios electrónicos de acceso a niños y jóvenes les enseñan y les introducen en un lenguaje telegráfico sintético, casi de signos, sin palabras completas, sin vocales en muchos casos. Pero, el ChatGPT les puede resolver estas deficiencias.

Al mismo tiempo se han desarrollado las tecnologías, dentro del mismo ChatGPT para apreciar si hay una copia de textos o un plagio de documentos o escritos. De esto se valió el profesor.

Indudablemente un gran reto para nuestro proceso educativo, que incluye a los profesores, no solo a los estudiantes, porque si los profesores no están al día en estos campos, los estudiantes les ganarán y los harán sentirse profesores superestrellas, con esos tipazos de estudiantes y sus respuestas.

Un ejemplo sencillo del uso del ChatGPT.

Le pregunté: “¿Cuáles son los retos que enfrentan las organizaciones sindicales con los nuevos cambios tecnológicos, laborales y de inteligencia artificial en el futuro inmediato?”

De inmediato, me contestó:

“Las organizaciones sindicales enfrentan varios retos con los nuevos cambios tecnológicos, laborales y de inteligencia artificial en el futuro inmediato. Algunos de estos desafíos incluyen”, haciéndome una enumeración:
“1.- Automatización pérdida de empleo: Con la creciente automatización impulsada por la inteligencia artificial y la robótica, muchas tareas y trabajos pueden volverse obsoletos. Esto puede llevar a la pérdida de empleos y a una disminución de la representación sindical en ciertos sectores.
2.- Cambios en las habilidades requeridas: A medida que la tecnología evoluciona, las habilidades requeridas en el lugar de trabajo también cambian. Las organizaciones sindicales deben adaptarse para abordar las necesidades de capacitación y reconversión de los trabajadores afectados por estos cambios tecnológicos.
3.- Deslocalización y empleo precario: Las nuevas tecnologías permiten la deslocalización de empleos y la contratación de trabajadores temporales o precarios a través de plataformas digitales. Esto puede dificultar la organización de los trabajadores y la negociación colectiva.
4.- Protección de datos y privacidad: La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías recopilan grandes cantidades de datos personales de los trabajadores. Las organizaciones sindicales deben abordar la protección de datos y la privacidad de los trabajadores en este entorno digital.
5.- Negociación colectiva: Las nuevas formas de empleo, como el trabajo independiente o el trabajo por contrato, plantean desafíos a la negociación colectiva tradicional. Los sindicatos deben adaptarse y encontrar nuevas formas de representar y negociar en nombre de estos trabajadores.
6.- Formación y participación de los miembros: Las organizaciones sindicales deben invertir en la formación de sus miembros para comprender y abordar los cambios tecnológicos y las implicaciones laborales. Además, deben fomentar la participación activa de sus miembros en la toma de decisiones y la formulación de políticas relacionadas con la tecnología y el trabajo.”
Y, finalizó señalándome que:

“Estos son solo algunos de los retos que las organizaciones sindicales enfrentan en el contexto de los cambios tecnológicos, laborales y de inteligencia artificial. Para abordar estos desafíos, es fundamental que los sindicatos se mantengan informados, se adapten a las nuevas realidades y busquen oportunidades para colaborar con empleadores y legisladores en la protección de los derechos y la dignidad de los trabajadores en el entorno laboral del futuro.”

Nada mal. ¿No les parece?

 


En La República.

 

Por Vladimir de la Cruz

Político, historiador, profesor universitario y ex embajador de Costa Rica en Venezuela. Fue candidato presidencial del partido izquierdista Fuerza Democrática en tres ocasiones.