Walter Coto: tanto queremos a la patria, que entre todos “la matamos”

0

Walter Coto Molina, Abogado (Dr.).

Creo que los costarricenses apostamos a una solución al déficit fiscal. La diferencia está, en el tipo de solución que se plantea.

Eso es normal en democracia, que hayan diferentes posiciones y puntos de vista.

Pero, lo que no es normal, es qué no sean capaces las partes en conflicto, gobierno, diputados y sindicatos, de ceder cada uno un poco, y arreglar lo que se deba arreglar, y dejar de empeorar la situación de un pueblo, que hasta hoy es el gran perdedor.

Todo va cuesta arriba. La pobreza, por ejemplo, sigue aumentando

¿Pero qué les pasa.?

¿No se están dando cuenta que esa inercia en la solución, está afectando severamente al sector productivo y en especial a la población más vulnerable?

Solo para citar la variable cambiaría. El tipo de cambio al finalizar octubre supera los ¢630 colones por dólar.

Recordemos algunas cosas. El Gobierno presentó su plan, y no quiso atender a tiempo una huelga que se anunció dos meses antes.

Esa huelga no debió haber iniciado.

Si hubiese habido habilidad , prevención y capacidad negociadora no estaríamos en esta situación, con tantas pérdidas.

Yo en lo particular no me voy a recordar después, de la firmeza de nadie, sino de la tardanza y de la falta de humildad y de capacidad de los actores políticos y gremiales para buscar en conjunto una solución.

Eso es imperdonable porque ya hace estragos en la sociedad.

Decía un periódico que solo en la CCSS la huelga ha dejado ¢12 mil millones de pérdidas.

Por otra parte los sindicatos exigieron el retiro del proyecto, condición de rigidez que no se logró.

Y ahora el país está pendiente de lo que resuelva la Sala IV.

Como es usual, una decisión política se fue para la esfera judicial.

Y mientras tanto sigue la huelga aún en el Poder Judicial y en el Magisterio, estudiantes sin recibir clases, la economía desacelerada, la morosidad creciendo, los bancos no hacen préstamos para comprar títulos de Hacienda, el tipo de cambio disparado, cero estímulo económico, crece el desempleo, y el Presidente acudiendo a pequeños eventos y visitando comunidades, desgastándose frente a ciudadanos, donde algunos, ya ni le dan la mano y le vuelven la espalda.

¿No será mejor que el Señor Presidente, con el debido respeto que se merece, se arrolle las mangas, cite él mismo a los diputados y a las organizaciones en pugna, y otras que sean necesarias y con un calendario de emergencia, logre un acuerdo en beneficio del país?

¿No es eso lo que queremos los ciudadanos?

Pregunto; ¿ habrá elaborado el Gobierno y los diputados un plan B, por si el plan aprobado se declara inconstitucional y regresa de nuevo en comisión?

¿Por qué mientras resuelve la Sala IV, el Presidente, con su liderazgo formal, no negocia con las partes un texto, que pueda ser aprobado con dispensa de trámites con toda celeridad?

Obviamente incorporando aportes, y desechando normas que hayan sido muy conflictivas, como por ejemplo, las amnistías tributarias, y buscando acuerdos para otros proyectos de corto plazo sobre temas esenciales por resolver?

No sé, siempre hago preguntas para encontrar respuestas.

Sería importante conocer su respetuosa opinión.

El autor es Abogado, catedrático, ha sido Diputado y Presidente de la Asamblea Legislativa.

Comentarios

Cargando...