Walter Herrera, Economista.

El uso de los datos es necesario para la toma de decisiones en empresas públicas y privadas, por lo que se debe contar con grandes cantidades de información para establecer estrategias empresariales y políticas públicas.

La toma de decisiones es un proceso que, cada vez, es más complejo, debido a las interrelaciones que existen entre ellos, por la cantidad de información que se dispone o debería de disponerse, así como por la complejidad a la cual nos enfrentamos.

Para la categorización de Big Data no solo se debe de disponer de enormes cantidades de datos, sino que estos deben de cumplir con las 4 V´s: volumen, velocidad, veracidad y variabilidad, para que sirva de instrumento en la toma de decisiones.

La utilización y el análisis de los datos han transformado y continuarán transformando el futuro de todos los ciudadanos a nivel mundial.

La complejidad actual en la toma de decisiones nace del resultado de las incesantes interrelaciones entre todas las personas y de ellas con los diferentes entornos sociales de los que forman parte.

El Big Data permite establecer el comportamiento de una persona, o de una determinada colectividad, estableciendo modelos predictivos que toman en cuenta las relaciones múltiples de los datos correlacionados.

También le permite a los gobiernos mejorar los rendimientos y la productividad de los servicios, incluyendo resultados, patrones de uso, costos y experiencias de los ciudadanos. Lo más importante, hacen que los servicios públicos se realicen de forma eficiente.

El análisis de la información permite personalizar y enfocar sus servicios en torno a las necesidades y deseos de las personas y empresas. Por medio del uso de métodos experimentales y de la interpretación correcta es posible determinar cómo pueden mejorar los servicios.

La expansión de la tecnología digital le ha permitido al Estado que, a lo interno y de manera transversal, transformen la manera en que se relaciona con los ciudadanos.

El paso a seguir es garantizar que la información almacenada nos lleve a una mejora constante, mediante la aplicación de la ciencia de datos.

Las preguntas que nos debemos hacer son: ¿Hasta qué punto permitiremos que el Estado transforme la participación ciudadana con él? ¿Cuáles son los datos de los que puede disponer el Estado?, ¿Qué tan transparente puede ser el Estado con la información de todos?