William Hayden Quintero, Economista.

Cinco personas que participamos en el Grupo G-8, cuya misión era convocar mediante un referéndum a una Asamblea Constituyente para reformar de forma general nuestra Constitución política del año 1949, desencantados porque la Sala Cuarta se pronunció en contra del procedimiento de convocatoria por medio de un referéndum, nos quedamos como tontos sin mamá y huérfanos de nuestros ideales de procurar lo mejor para el país a través una nueva Constitución e iniciar una Tercera República. Sin nada que hacer de momento y dada la fraternidad y frecuencia de nuestros encuentros nos dimos a la tarea de seguir reuniéndonos para analizar el proceso electoral del año 2022.

Pasadas las elecciones del 3 de abril del 2022, con la convicción de que el proceso electoral dejó mucho que desear por lo chabacano, irresponsable, la presencia de una prensa canalla e interesada que facilitó una campaña basura y no de altura, desinterés de los ciudadanos de participar en el proceso, falta de calidad profesional-intelectual- política de los candidatos y movidos únicamente por el ansia de poder, partidos políticos convertidos en cascarones sin alma y armados con el afán de participar en el botín de la deuda política, muerte de las ideologías por lo obsoletas de encarar los nuevos retos tecnológicos e informáticos de un mundo que dejó de ser lo que era, la elección de un populista, casi que extranjero, que quedó de presidente, no por sus cualidades, sino por el efecto rebote de repudio al candidato que se le oponía, y temiendo que podría presentarse en nuestro país en los próximos cuatro años, en vez de una época de cambio, una de oscurantismo, el grupo de amigos decidimos continuar y conformar un grupo de pensamiento y de análisis político que lo denominados inicialmente ÁGORA.

La Época Clásica (499-a.C.-323 a.C.) es quizás el periodo más extraordinario de la historia de la humanidad y en la Antigua Grecia, especialmente en la ciudad de Atenas, se le denomina Ágora a la plaza de las ciudades-estado griegas, donde solían congregarse los ciudadanos. Era un espacio abierto del comercio, de la cultura y la política de la vida social de los griegos. En ella disertaban los filósofos más importantes de todos los tiempos, cuyas ideas dominaron la historia del pensamiento durante los siguientes dos mil años: Sócrates, su discípulo Platón, y el discípulo de este: Aristóteles. Y de ahí nació el sistema de gobierno que ningún pueblo de la antigüedad había conocido hasta entonces, la democracia. Por eso Ágora nos pareció apropiado en función de nuestros objetivos.

Continuamos las reuniones y decidimos incorporar a otras personas con los mismos ideales y el grupo se fue haciendo un poquito más grande, sumando casi quince. Después de muchas deliberaciones sobre nuestros objetivos y la proyección de nuestro pensamiento tomamos la decisión de crear el Instituto de Pensamiento Político y Formación Democrática Ágora Siglo XXI, en términos abreviados Instituto Ágora Siglo XXI, cuyo nacimiento oficial fue el pasado martes 27 de junio en el salón de expresidentes de la Asamblea legislativa. Lo iniciamos con diez fundadores.

Somos un grupo de ciudadanos de distintas generaciones y corrientes políticas, algunos independientes, que lo único que nos mueve es poder contribuir con el alumbramiento de ideas, propuestas y proyectos que sean convenientes para la creación del bienestar de nuestra población. Nos promueve el fin esencial de la política en el sentido de rescatar su objetivo de ser una actividad noble por medio de la cual los hombres deciden las reglas según las cuales deben vivir y los objetivos que colectivamente perseguirán para la defensa de sus derechos, intereses y libertades, en donde el bienestar de uno es la suma del bienestar de todos, en donde el individualismo se oculte y brille la sociedad, las ideologías sean adaptables a las circunstancias cambiantes y no barreras al cambio, en donde el conservadurismo deje de ser un estorbo para el avance hacia la mejora de los ciudadanos con la garantía de lograr, como decía Platón, una vida buena, dejar de tener una vida sufrida, y contar en el futuro con gobiernos dignos que gobiernen en nombre de toda la población y que garanticen la seguridad, la estabilidad económica, la justicia y la igualdad.

Somos un voluntariado, sin afanes de lucro ni ambiciones políticas, no somos parte de ningún partido político, ni de ninguna organización gremial ni sectorial, ni empresarial ni de ningún personaje. Somos un grupo que seria y objetivamente estudia la realidad nacional en el campo político, la gestión del gobierno, el accionar de la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial y proponer ideas, soluciones al país en una forma de contribución voluntaria con el único interés de ser buenos ciudadanos y aportar una linterna para que el país salga del túnel que por décadas la politiquería lo tiene en las tinieblas y encausarlo hacia un nuevo estadio, que deje se ser lo que fue, lo que es y proyectarlo a lo que necesita ser y, sin desfallecer entre estos objetivos, encontrar la oportunidad propicia para lograr que una Asamblea Constituyente se de a la tarea histórica de redactar una nueva Constitución.

Asimismo, creemos firmemente en la necesidad de colaborar con la formación de ciudadanos en el marco de la democracia que ayuden al desarrollo de nuestra sociedad y dentro del espíritu Socrático, de contar con el apoyo de las universidades, especialmente las públicas, formar y educar a la juventud destinada a ser los futuros gobernantes de nuestro país en los ideales de la verdad, la justicia, la ética, la moral y la buena política.

 

William Hayden

Por William Hayden

El autor es profesional independiente en el sector Banca de inversiones. Hayden & Asociados. Ex Gerente General del Banco Nacional de Costa Rica. Articulista en medios de comunicación.