William Hayden Quintero, Economista.

Según la mitología griega, la Hidra de Lerna, era una bestia de aliento venenoso, que tenía la rara característica de ser multicéfala y, además, de regenerar dos cabezas por cada una que le cercenaran. Hércules fue el encargado de darle muerte llegándole directamente al corazón.
En el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 en materia de Seguridad y en relación al número de Homicidios la administración del presidente Chaves se fijó como meta “reducir a 545 los asesinatos para este año 2023”. En el discurso de toma de posesión el presidente les dijo a los narcotraficantes: “También tengo que decirles a quienes usan nuestro territorio como puente para exportar y almacenar drogas, dense por notificados. Búsquense otro territorio. No toleraremos su presencia en el país.”. A esta fecha llevamos 726 asesinatos y a un promedio de 75 muertes por mes cerraremos el año con casi 900. Esto es 355 muertes más sobre la meta. Los narcos no han buscado otro territorio, aquí están en territorio seguro, de pura vida y pura droga. Bueno los planes son eso, planes, y nada de realidades.
El narcotráfico se ha apoderado del país. Es como la Hidra de Lerna con muchas cabezas cuyo fétido aliento esparce su veneno por todos los cantones y distritos del país. Cuántas cabezas tiene, veamos algunas:
i) importación (compra) de la cocaína en Colombia y de oras fuentes, ii) extensa red de carteles ticos que la compran y la exportan a Europa con las facilidades que le brinda nuestro sistema de seguridad nacional que les permite transportarla desde las ensenadas del Pacífico por todas las carreteras (como Pedro por su casa) hacia Limón y embarcar los conteiner por APM Terminal, antes sin escáneres, y ahora con escáneres (da lo mismo) dejando sin efecto la Operación Soberanía del presidente Chaves, aunque también se envía hacia a los Estados Unidos, iii) el remanente queda para el consumo nacional que crece exponencialmente porque lo demandan ricos y pobres por adicción y diversión, iv) pequeñas células integradas por maleantes (nacionales y foráneos) que venden la droga en pequeñas cantidades en barrios urbanos y rurales, v) el sicariato integrado por adolescentes y jóvenes que ven en la narcoactividad su forma de empleo y son los encargados de los asesinatos (ajustes de cuentas) de los delincuentes de los carteles competidores que les usurpan su territorio y a pequeños distribuidores (pitufos), consumidores de la droga y los pobres endeudados que no pagaron sus deudas con esas células, vi) el dinero sucio que se recauda en este lucrativo negocio se lava (blanquea) en bancos, en locales en los centros comerciales, en pequeños negocios disfrazados de emprendedores, construcción de condominios, adquisición de bienes de lujo, compras de fincas, hoteles, y préstamos gota a gota (de usura con el 100% de interés) a los pobres que apenas comen, en ausencia de un plan de crédito social, vii) corrupción mediante la compra (soborno) de funcionarios públicos y privados que les faciliten sus negocios, viii) posesión de armamento, están armados hasta los dientes, con armas y municiones de última tecnología, conseguidas directamente de los carteles de narcos y/o de comercios (lícitos o ilícitos) del país que se dedican a este negocio.
Estamos atrapados y casi que sin salida. El narco actividad es difícil de desaparecer, ha existido siempre y continuará existiendo, en el tanto sigan la producción de la droga (oferta), la distribución (comercialización) y el consumo (demanda). En estos momentos ante este peligro hay muchas sugerencias para erradicar el mal. Sugerencias paliativas, que le cortan cabezas a la Hidra, pero sigue regenerándose en el tanto no se le mate directamente al corazón. Han surgido los exministros de Seguridad y de Justicia sacando pecho diciendo lo que hay que hacer y que nunca hicieron. La Asamblea legislativa le sugiere al presidente Chaves decretar Emergencia Nacional. Dotar de más recursos al ministerio de Seguridad para incrementar las fuerzas policiales. Endurecer las leyes para aumentar las penas. Fortalecer al Poder Judicial para evitar que los jueces sean alcahuetes con los delincuentes.
En adición, según mi modesta opinión, hay que actuar con carácter urgente en lo siguiente:
i) Aprobar la ley de Extinción de Dominio para incautarle a los narcos sus bienes patrimoniales cuando se les condena, ii) congelar las cuentas bancarias y dárselas al Estado cuando se compruebe el lavado del dinero, iii) reactivar la economía nacional para generar empleo en las zonas urbanas y rurales y establecer con la banca del Estado programas crediticios de emprendimiento para los jóvenes, para quitarle al narco esa mano de obra que se convierte en sicariato, iv) destinar un 2% de las utilidades de los bancos comerciales, públicos y privados, para crear un fondo de financiamiento blando (bajo interés y garantía del Estado) destinado a conceder créditos a personas vulnerables, como una medida para terminar con los préstamos gota a gota, v) que todas las operaciones de los muelles de Limón y Caldera, con escáneres o sin ellos, sean operados con efectivos de la fuerza pública, vi) establecer retenes en las carreteras nacionales y caminos vecinales para impedir el tráfico terrestre de la droga, vii) revisar y legislar sobre el actual tráfico impune de armamento militar en manos del narco y pandillas de delincuentes, viii) establecer políticas nacionales en el ramo de la educación, capacitación y crédito, tendientes a combatir la pobreza extrema.
Pero la Hidra seguirá viva en el tanto no se le meta la daga a su corazón eliminado la producción colombiana y de otras fuentes. Muerto el perro se acabó la rabia. ¿Quimera?
William Hayden

Por William Hayden

El autor es profesional independiente en el sector Banca de inversiones. Hayden & Asociados. Ex Gerente General del Banco Nacional de Costa Rica. Articulista en medios de comunicación.