William Hyden: La seriedad de la política en broma y con fisga N°31

Año (iv-169). Viernes 3 de julio del 2020. N°31.

0

William Hyden Quintero, Economista.

TRES DE JULIO

Hoy se me salió lo poquito que conozco de banca y quiero comentar los efectos de dos medidas, una la sanitaria de la pandemia del covid 19 y la otra derivados de la vigencia de la ley contra la usura, en los negocios de la banca, especialmente la privada

El notición de ayer, peor que las conferencias de prensa del Ministro de Salud, fue el comunicado de prensa del Gerente General del BAC San José, en donde anuncia a sus clientes y al público en general que desvincularán a 78.789 clientes que poseen 187.526 tarjetas de crédito (34% del total de 550.000), despedirán a 373 colaboradores (5.9% de la planilla) y cerrarán 11 sucursales (22.0%) del total de 50 que tienen en todo el país. Responsabiliza de la toma de esta decisión a los efectos adversos que tendrán sobre el banco la entrada en vigencia de la Ley N°20861 aprobada por la Asamblea Legislativa y sancionado por el Poder Ejecutivo que regula la las tasas de usura, bajándolas de 50% y más a un 39%, (que aún siguen siendo altas) para las tarjetas de crédito en colones y del 31.35% en dólares en comparación con tasas de más del 45%. Como la ley no tiene efectos retroactivos, esta justificación no es del todo cierta, aunque si a futuro, pues al bajarse las tasas de interés, el negocio tarjetero dejará se ser la mina de oro que ha explotado este banco por 40 años, así como los demás bancos privados y públicos que están en este negocio.

Recordemos que El Grupo Credomatic, del empresario nicaragüense de apellido Pelas, fue desde el año 1970 el pionero en Centroamérica en el negocio de tarjetas de crédito. En la década de los ochentas compraron al Banco de San José y los transformaron en BAC San José, siempre teniendo como columna vertebral el negocio de tarjetas, ahora también en nuestro país. En el año 2004 BAC San José le vendió el 49.9% de las acciones a GE. Consumer Finance (subsidiaria de GE Capital Corporation), quien en el 2009 adquirió el 75% de las acciones y finalmente en diciembre del 2010, el 100% de las acciones fueron compradas por el Grupo Aval de Colombia.

BAC San José como banco privado realiza todas las funciones bancarias propias de los bancos comerciales, pero especializado en el segmento de banca de personas, de la cual uno de sus negocios más lucrativos continúa siendo el de las tarjetas de crédito, en el cual domina en la actualidad el 45% de un total de $2.250.0 millones. A diciembre del 2019 en relación con los Activos Totales del Sistema Bancario tiene un peso del 13.6%, en la cartera de crédito el 15.5% y en el Patrimonio el 13.8%, lo que lo hace líder de los bancos privados. Pero en el ejercicio del 2019 comparado con el 2018 sus utilidades netas decrecieron en 19.5% al pasar de ¢62.6 miles de millones a ¢50.4 miles de millones. Sus activos registraron un descenso del 3.9%, la cartera de crédito disminuyo en 1.0%. Tenía a esa fecha un apalancamiento (Pasivo/Patrimonio) de 7.1 veces y una razón de liquidez inmediata de 60.8%, con lo cual sus activos de cortísimo plazo apenas tienen esa cobertura de sus obligaciones a la vista con el público. Estas cifras demuestran que el año 2019 no fue muy satisfactorio para las finanzas de la entidad y al mes de junio con lo que ha sucedido con el efecto de la pandemia es de esperar que tampoco lo negocios sean tan rentables como en años anteriores.

El comunicado de prensa puede atemorizar a algunos de sus clientes a quien le confían sus ahorros en forma de depósitos a la vista, cuentas corrientes y certificados de depósitos a plazo, pensando que el banco está o puede estar en problemas serios que le haga llegar a una situación de impago. No creo que esta sea la situación, el BAC es muy sólido y sobre todo el grupo Aval en Colombia que está conformado por el Banco de Bogotá, Banco de Occidente, el Banco AV Villas, el Banco Popular y el Fondo de Pensiones el Porvenir.

Pero si es cierto que la estabilidad financiera, sobre todo de la banca privada, que tiene casi el 80.0% del mercado de las tarjetas de crédito se verá seriamente amenazada por la vigencia de la Ley contra la usura, ya que al reducir en más del 22.0% las tasas de interés se les caerán en esa proporción los intereses cobrados en este negocio, y si a ello agregamos las consecuencias de la pandemia que ha afectado las recuperaciones de los créditos, dejar de colocar en nuevos préstamos, caída en los negocios a partir del mes de marzo, no hay duda, como lo he dicho, que estos bancos tienen que reinventarse, buscar otros nichos de mercado, dejar de ser bancos obesos y adelgazarse para ser rentables, no en la proporción en que lo venían haciendo, sino trabajando con márgenes de rentabilidad más estrechos. Si no lo hacen.¿Cuántos sobrevivirán?


William Hyden Quintero.
Economista.
Ex Gerente General del Banco Nacional, Consultor del BID y en el ámbito local.

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...