William Hyden: La seriedad de la política en broma y con fisga, V-25

Queda pendiente el caso del Ministro Rodolfo Mientes Mata. Sigue como el equilibrista del circo Cochinillas balanceándose en la cuerda floja a 50 metros de altura con el presidente Alvarado con su trajecito de bufón en el suelo listo para atajarlo por si se cae.

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William Hyden Quintero, Economista.

Tras la tempestad viene la calma. El caso Cochinilla se va diluyendo en el tiempo, está pasando de moda como sucede con todos los escándalos y actos de corrupción en el país. Me pregunto: ¿Se convertirá, con esta justicia nuestra tan precaria y corrupta, en otra tormenta en un vaso de agua, como el Cementazo, Aldesa, Yamber, Bancrédito, la Trocha, Infocoop y un largo etcétera? Lo que sí es seguro, es que quedará en los estrados judiciales por muchos años, quizás veinte, y para ese entonces estaré viendo el zacate crecer en mi tumba, si no me queman por ser más barato.
 El sábado 26 de junio una carajilla que ejerce como juez (aun huele a pañales) Carolina Lizano quien dictaminó el caso, dejó en libertad con medidas cautelares de mentirillas a 26 de los acusados y solo quedaron en las celdas del OIJ Carlos Cerdas, el de Meco, y Mélida Solís de H. Solís, en el tanto pagaban la fianza con garantía real por $5.0 millones el primero y de $3.0 millones la segunda. El lunes y martes de esta semana se fueron para sus palacios al depositar las garantías. Estas apenas representan el 2.5% de lo robado, de ahí que hay una nueva jurisprudencia en el país para todos los corruptos: “Robe con inteligencia, guárdese el 2.5% de lo robado para que salga libre con garantía”
La sentencia de esta jueza fue una puñalada en la espalda del Pueblo porque se esperaba que todos los involucrados fueran a la cárcel por un periodo de un año (prisión preventiva) como lo pidió el OIJ mientras se terminaba de estudiar y documentar el caso. Pero no. Todos los corruptos implicados regresaron a sus casitas como si nada hubiese pasado. Ni siquiera les congelaron las cuentas bancarias ni los suspendieron de sus puestos en las instituciones públicas. Entre ellos el gerente financiero de Conavi (se pensionó en mayo) a quien las investigaciones y escuchas telefónicas reproducidas por la prensa, lo retratan como un energúmeno humano, bravucón, soez, depravado, pachuco, quien orquestaba todas las dádivas, modificaba presupuestos, falseaba y aceleraba el pago de facturas, pedía kilos de carne, salchichón, chorizo y también culitos y recibía el doble de su salario en sobornos pagados por Meco y H. Solís, según se dice. ¿Qué clase de justicia es esta y que clase de jueza es esa? Pues la misma que se la peló en el caso del Cementazo. Habiendo más de tres mil jueces en el país por qué se escoge la misma. No me respondan: Para que sea suavecita.
Pero en este zafarrancho, por rebote y no por justicia, algunas cabezas han caído. La Fiscal General, Emilia Navas por la presión del Pueblo se vio obligada a acogerse a la pensión, posiblemente se integrará al despacho de abogados de sus compañero de alcoba para seguir defendiendo a los corruptos, estafadores, ladrones y calaña de toda clase, clientela preferida de esos abogados penalistas que no hacen ascos si hay dinero. Dice el refrán que al mejor mono se le cae el zapote. Otro que tuvo que irse y dejar sus aspiraciones presidenciales, no su cargo, fue el alcalde por Cartago Mario Redondo, quien cayó redondito, pues lo pescaron con las manos en la masa sosteniendo reuniones con el gerente de operaciones de Meco, Abel González, detenido como parte del caso Cochinilla, nada menos que en el parqueo de un supermercado, de noche y a oscuras y en un carro polarizado para que nadie los viera. Se defiende diciendo que estaba recibiendo unos documentos sobre licitaciones adjudicadas a la empresa antes de su nombramiento como alcalde, pero quien en su sano juicio se va a tragar esta justificación. Don Mario tiene una excelente y confortable oficina en Cartago con vista panorámica al Volcán Irazú. Por qué no se reunieron ahí, o por lo menos en un café a la vista de todo los chismosos de la provincia. Se fue de güicho y si tenía intenciones de ir a Zapote como candidato presidencial por la Coalición para el Cambio tuvo que renunciar para evitar que se ataque un esfuerzo muy bueno por este país, según su decir. ¡Hasta la vista baby!  Mientras tanto, Eli Feinzaig ya sin coalición quedó más solo que el número uno. Ahora con quien me junto anda diciendo, pues Mario rodó y le salió güecho. Por último, en la Contraloría, aquella institución de edificio piramidal de la Sabana Sur y que no controla nada, para despistar, separaron al gerente de licitaciones mencionado en las investigaciones.
Queda pendiente el caso del Ministro Rodolfo Mientes Mata. Sigue como el equilibrista del circo Cochinillas balanceándose en la cuerda floja a 50 metros de altura con el presidente Alvarado con su trajecito de bufón en el suelo listo para atajarlo por si se cae. Perdió la credibilidad y confianza que se le tenía. Ahora se le ve como un viejito mañoso que conocía todo y se hizo el chancho, según se le indilga, y sigue defendiendo en la Asamblea Legislativa más fondos presupuestarios para Meco y H. Solís. ¿Caerá con sus cinco denuncias penales ante la Fiscalía? Decía Horacio Flaco el poeta romano (65-8 aC) en sus Sátiras: “Y caerán las torres más altas”. Todo puede suceder.
Carlos Cerdas y Mélida Solís quienes ya están proscritos y son muertos vivientes, social, empresarial y cívicamente, deben cantar y delatar a todos los que están en esta red de corrupción, no deben apechugar con toda la culpa. Es una forma de reivindicarse con el Pueblo


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