Yun Sun: Por qué China no enfrentará a los hutíes

Whether they target Chinese vessels directly or not, attacks on Red Sea shipping by Houthi rebels threaten to undermine China’s economic recovery. But, viewed through the lens of its rivalry with the US, the current turmoil in the Middle East is not bad news for China.

Yun Sun

Washington D. C. – La política de China en Medio Oriente depende de dos factores: las amenazas que percibe y sus cálculos estratégicos relacionados con la competencia entre grandes potencias que mantiene con Estados Unidos. Y, a la hora de lidiar con EE. UU., el enfoque chino se basa en tres ausencias: ausencia de cooperación, ausencia de apoyo y ausencia de confrontación. Este es el credo que subyace a su decisión de no hacer retroceder a los hutíes respaldados por Irán que están lanzando ataques con drones y misiles en las rutas navieras del mar Rojo.

Los ataques del mar Rojo —en respuesta a la guerra de Israel contra Hamás en Gaza— no implicaron amenazas directas a barcos chinos, y los hutíes insisten en que esa situación se mantendrá: no atacarán navíos chinos ni rusos, declaró un funcionario hutí el mes pasado, siempre que no estén vinculados a Israel. Pero, de todas formas, los ataques afectarán a los intereses de China, y no solo porque tendrá que evitar vincularse con Israel (COSCO, el mayor conglomerado de transporte chino, ya se vio obligado a suspender todos los envíos a Israel por cuestiones de seguridad).

No siempre es fácil identificar a los barcos (ni a sus banderas) y aún es posible que haya ataques contra el transporte relacionado con intereses chinos; Pero evitar el área tiene sus costos, el mar Rojo es uno de los cuellos de botella más sensibles del comercio mundial. Si los barcos chinos con destino a Europa se ven obligados a rodear el cabo de Buena Esperanza en vez de seguir la ruta tradicional a través del canal de Suez, el viaje pasa de 26 a 36 días y los costos aumentan significativamente.

Esa extensión de las rutas de envío también podría aumentar los precios de las importaciones, con un posible impacto sobre la inflación china. Y si los precios del petróleo sufren un impacto, la economía china —que ya está de capa caída— enfrentará aún más presiones. En términos más amplios, los trastornos sostenidos en los envíos perjudicarán la estrategia china de impulsar su economía fortaleciendo el comercio exterior.

Los ataques hutíes al transporte en el Mar Rojo, aunque no afecten directamente a los navíos chinos, podrían perjudicar la recuperación económica del país. Y las cosas podrían empeorar mucho más: si Irán se involucra más profundamente en el conflicto entre los hutíes y la coalición encabezada por EE. UU. que los está atacando, el estrecho de Ormuz podría verse afectado, lo que amenazaría la provisión de energía a China.

Sin embargo, por ahora, no parece que China considere que la amenaza de los hutíes sea inmediata ni grave. De todas formas, los funcionarios chinos supuestamente instaron a sus contrapartes iraníes a presionar a los hutíes para que limiten sus ataques. Pero, aunque China tiene cierta influencia sobre Irán, prácticamente no puede incidir sobre la política de ese país. Tampoco Irán controla completamente a los hutíes, a pesar de ser su principal patrocinador. Teniendo eso en cuenta —y al contrario de lo que parece creer EE. UU.— la capacidad China para refrenar a los hutíes por vías diplomáticas es limitada.

Es improbable que China haga mucho más. Debido a que los estrategas chinos tienden a evaluar los eventos de Medio Oriente desde la perspectiva de las relaciones chino-estadounidenses, es posible que no consideren que la inestabilidad regional resulte tan mala para su país. No son pocos los expertos chinos que se alegran por la desgracia de EE. UU., obligado a respaldar a Israel a costas de sus relaciones estratégicas con los países musulmanes de la región. Y para China, la participación involuntaria de su potencia rival —ya fuertemente involucrada en la guerra de Ucrania— en un conflicto en Medio Oriente, no conlleva más que beneficios.

Ciertamente, no parece que China esté planeando aprovechar la distracción estadounidense, por ejemplo, actuando en Taiwán; pero sí disfruta la caída de la credibilidad y el liderazgo estadounidenses. Cuanto más tiempo EE. UU. apoye a Israel, más oportunidades tendrá China de consolidar sus vínculos con otros países de Medio Oriente y más creíble será la alternativa de su enfoque para la seguridad regional.

Bajo ninguna circunstancia China se unirá a la coalición que encabeza EE. UU. contra los hutíes, no solo por la primera «ausencia», sino también porque eso daría por tierra con el delicado equilibrio que intenta mantener con Israel y el mundo árabe, y con los musulmanes suníes y chiítas. De todas formas, sigue siendo un hecho que las actividades hutíes en el Mar Rojo tienen un costo para ella. ¿Cuáles son, entonces, las opciones para China?

Una posible respuesta es escoltar al transporte naviero de carga, como viene haciendo desde 2008 en el golfo de Adén; pero las escoltas del golfo de Adén —parte de sus actividades antipiratería— responden a un mandato de las Naciones Unidas: a resolución 1846 del Consejo de Seguridad. Los chinos se han mostrado reticentes a actuar de manera similar en el Mar Rojo sin un mandato de ese tipo, aunque hace poco comenzaron a hacerlo.

Pero, para China, la respuesta más fácil y políticamente conveniente a la crisis de Medio Oriente es otra. La clave es culpar por la agitación posterior al ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre —el evento que disparó el conflicto actual— a la incapacidad de EE. UU. e Israel para lograr una solución con dos estados con los palestinos, y considerar que ese acuerdo es condición previa para cualquier solución práctica a la crisis en curso.

China bien sabe que una solución con dos estados es poco probable en el corto plazo, principalmente porque cambiaría de manera radical las perspectivas para la seguridad nacional israelí… y de todo Medio Oriente. Pero la cuestión, probablemente, no sea lograr una solución con dos estados, sino debilitar a EE. UU.

Traducción al español por Ant-Translation

Copyright: Project Syndicate, 2023.
www.project-syndicate.org

Yun Sun

Yun Sun is a senior fellow and Co-Director of the East Asia Program and Director of the China Program at the Stimson Center.

 

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...