Olman Segura: Plan de salvamento para sector privado 

Crear un FONDO para un programa inmediato de salvamento tripartito para las personas trabajadoras del sector no público (sector privado, cooperativo, asociativo, etc) de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) para el pago parcial de las planillas condicionado a no despedir a ningún trabajador. 

0

Olman Segura Bonilla, Economista (Ph.D.).

En medio de la crisis generada por el Covid-19 y la incertidumbre en el futuro del empleo de los trabajadores del sector privado, se propone al Poder Ejecutivo, al sector empresarial y a los trabajadores costarricenses, la siguiente propuesta de plan de salvamento para el sector no público.

Crear un FONDO para un programa inmediato de salvamento tripartito para las personas trabajadoras del sector no público (sector privado, cooperativo, asociativo, etc) de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) para el pago parcial de las planillas condicionado a no despedir a ningún trabajador.

La forma de funcionamiento sería con la participación tripartita, del Estado, las empresas y los trabajadores que contribuyen de la siguiente manera: el Estado a través del Fondo pagaría directamente a los trabajadores un 60 o 70% del salario reportado en la CCSS en el último mes; el patrono debe pagar entre el 10-20% y el trabajador no desembolsa nada, pero debe contribuir aceptando realizar teletrabajo o no trabajar por 3 a 6 días por mes sin el salario de esos días.  Los porcentajes y el número de días de aporte del trabajador se deben negociar y aprobar previo a abrir el programa. Solo podrían participar las empresas que no despidan a sus trabajadores.

La forma de financiamiento del Fondo sería, primero, con recursos provenientes de la caída estrepitosa del precio del petróleo. Según OPEP en diciembre del 2019 el precio por barril de petróleo era $66.48 y pasó a $39,85 en marzo del 2020 y continúa cayendo.  La reducción del precio de la gasolina, el diésel y otros derivados que autoriza ARESEP ya se ha ejecutado varias veces en este año; sin embargo, todavía hay pendientes las últimas rebajas y vendrán más.  Entonces, se propone, no bajar más los precios del combustible por un período de 6 meses, o bien solo reducirlo parcialmente y crear el FONDO para las transferencias de pago condicionadas al no despido de los trabajadores en el sector no público, salvando de esta manera el trabajo del sector privado y los ingresos de los trabajadores ante la crisis del coronavirus.

Otras fuentes podrían alimentar el Fondo solidario para mantener este programa de salvamento de los trabajadores del sector privado por más tiempo.  Por ejemplo, recursos de los diferentes ministerios o instituciones públicas descentralizadas que realicen reordenamientos administrativos que les permita aumentar la eficiencia en el personal de algunas oficinas y evitar la sustitución de personas recientemente pensionadas o que han renunciado.  También ahorros por alquileres no ejecutados, viajes al exterior, viáticos y otros recursos que no se utilizaron debido a la pandemia, o incluso otros fondos solidarios provenientes del sector público.

De acuerdo con la información pública del ARESEP y RECOPE el consumo de combustibles, entre gasolina súper, regular y diésel, por mes suma aproximadamente 214 millones de litros.  Aunque la reducción de precios es diferente para cada uno de estos productos y también en cada ajuste de precio, se puede utilizar el promedio de las rebajas en el precio de los últimos 7 meses que han sido ¢34 por litro.  Por mes se podría recaudar aproximadamente ¢7.276 millones, equivalente a $12.600.000 por mes.  En seis meses $75.6 millones.   Con este monto se podrían cubrir hasta 140.000 trabajadores en este programa con una suma aproximada de ¢100.000 cada uno por mes; o bien 70 mil a ¢200 mil mensuales.  El monto constituye una ayuda social para cubrir sus gastos de alimentación y paquete médico de subsistencia, no le va a resolver el problema totalmente, pero ese ingreso se complementaría con el pago parcial de parte del patrono, de un 10 a 20% de su salario y desde luego, al aceptar la persona trabajadora este cambio en el contrato laboral y dejar de trabajar unos pocos días en el mes, ya estaría realizando su aporte al acuerdo tripartito.

El programa lo podría manejar la Dirección Nacional de Empleo del MTSS que tienen experiencia y para no crear más burocracia estatal.  Se mantendría recaudando recursos para un período de 6 meses y se pagaría a los trabajadores durante 3 meses.  La esperanza es que poco a poco después del tercer mes las personas trabajadoras vuelvan a la normalidad en sus empleos.  El programa se evaluaría al cuarto mes y se tomarán las decisiones pertinentes dependiendo de la situación de la pandemia en el país.  Si fuera necesario el programa de salvamento podría extenderse todo un año siempre y cuando el fondo tenga ingresos de otras fuentes públicas y privadas.

Es importante hacer notar que este programa es sólo aplicable a las empresas MIPYMES que no despidan a sus trabajadores.  En otras palabras, quedan por fuera de este plan de salvamento quienes laboran en el sector informal, que son cerca de 1 millón de personas y tampoco pretende resolver el enorme problema de desempleo de las 309 mil personas reportadas en el último informe del INEC.  Queda mucho por hacer para la reactivación económica, por ahora este sería un programa solidario y de justicia social en razón del COVID-19 que debemos enfrentar.

 


Olman Segura Bonilla, Economista (Ph.D.). Director General del CINPE, Ex Rector de la Universidad Nacional de Costa Rica, Ex Presidente Ejecutivo del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), y Ex Ministro de Trabajo y Seguridad Social de Costa Rica.

Si le interesa recibir información diariamente:

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...