Dr. Orlando Morales Matamoros

En la actualidad, la educación enfrenta el desafío de adaptarse a un mundo cada vez más marcado por la ciencia y la tecnología, sin dejar de lado la formación humanista, esencial para el desarrollo integral de las personas. En el caso de Costa Rica, múltiples analistas y diagnósticos coinciden en señalar la urgente necesidad de modernizar los planes de estudio y fortalecer todos los elementos relacionados, como la infraestructura, el equipo tecnológico y la capacitación docente. Esta modernización es clave para que el sistema educativo costarricense responda de manera efectiva a los retos de la era digital, contribuyendo a la formación de ciudadanos capaces de innovar y adaptarse a un entorno global en constante cambio.
Para profundizar en los retos y oportunidades que enfrenta la educación científico-tecnológica en Costa Rica, conversamos con el Dr. Orlando Morales, académico jubilado de la Universidad de Costa Rica en Medicina, exministro del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) y del Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas (MIRENEM). Con una trayectoria que abarca tanto la academia como la gestión pública, el Dr. Morales nos ofrece una visión experta sobre el estado actual de la educación en ciencia y tecnología, la importancia de la innovación en el modelo productivo del país y las estrategias necesarias para fortalecer la formación en áreas clave como STEM y STEAM. A partir de su análisis, planteamos las siguientes preguntas que buscan esclarecer los desafíos estructurales y las posibles soluciones para transformar la educación y el desarrollo nacional.
¿Cuáles han sido los principales avances y desafíos en el desarrollo científico y tecnológico de Costa Rica desde la creación del Conicit en 1972 hasta la actualidad, y qué medidas se requieren para garantizar la universalización de servicios tecnológicos como Internet y la inteligencia artificial en el sistema educativo y productivo del país?
El desarrollo depende de una sólida base científico-tecnológica-técnica, para que el país puede marchar pari passu, con los nuevos avances y sacar provecho en su visión de futuro. De no hacerlo, simplemente, el mundo desarrollado nos estaría dejando atrás. En nuestro país, ya en 1972 se creó el Conicit y así hubo un ente técnico que promovía la investigación en el país, pero pronto se sintió que hacía falta la propulsión de un brazo político, lo cual culminó con la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología con aprobación de la ley 7169, en mayo de 1990,Ley de Promoción del Desarrollo Científico y Tecnológico. Afortunadamente en dicha ley se incluyeron los Colegios Científicos, que con el correr del tiempo, han dado tantos galardones al país. Luego, tanto el Conicit como el propio ministerio sufrieron transformaciones, sobre todo para hacer énfasis en la innovación y la incorporación de las telecomunicaciones.
Con el advenimiento de internet, puesta en marcha en enero de 1993, el país se abrió a la modernidad para entrar en la época de las telecomunicaciones y así formar parte de la sociedad de la información y la economía del conocimiento. Más recientemente, un par de años atrás, la inteligencia artificial (I.A.) empezó a tomar fuerza y es hoy un dinámico motor que nos propulsa con velocidad de vértigo hacia el futuro. Duele, sin embargo leer un estudio de la Universidad de Costa Rica en que apenas un 10% es usuario de la I.A., lo cual nos echa un escalón hacia abajo en la escala de progreso.
¿Y dónde se encuentra Costa Rica? Todavía, más de un cuarto de siglo después de la puesta en marcha de Internet C.R. (enero 1993), no se ha logrado la universalidad de los servicios y por otro lado, tristemente los datos indican que apenas la mitad de los colegios reciben clases de informática. Un exitoso programa de informática educativa llevado a cabo por la Fundación Omar Dengo, fue aniquilada de un plumazo y así se perdió la valiosa experiencia de 35 años. Pero el reto ahora es que la I.A. debe extender su uso, con la ventaja de que las hand top computers, mal llamados teléfonos celulares, han tenido gran difusión entre los estudiantes y considero que es una invaluable herramienta que debe extender sus posibilidades, ya que al menos tiene unas 40 funciones, además de la telefonía.
Cuento una anécdota para entrar en materia. A principios de agosto del 2023, entusiasmado con la gran potencialidad de la I.A, me atreví en la Universidad Estatal a Distancia, a dar una conferencia sobre “El nuevo rol del tutor en tiempos de la I.A.” Sucedió que a la salida del evento, un bullicioso grupo de tutores iniciaba viaje en bus a Liberia, a casi 300 km de distancia, a pesar de varios medio telemáticos y en que los tutores tienen ahora un nuevo rol. En otras palabras la institución docente que debió ser líder en esta materia, no hacía uso de la nueva herramienta.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la educación costarricense en la promoción de carreras STEM y por qué es crucial complementar este enfoque con las humanidades bajo el modelo STEAM? Además, ¿cómo puede la educación temprana influir en el interés de los estudiantes por disciplinas científico-tecnológicas y qué estrategias podrían implementarse para revertir la tendencia al facilismo y el bajo interés en estas áreas?

Aunque el fortalecimiento de las materias STEM (Science, Technologry, Engeniering and Math) es un modelo deseable para buscar la orientación científica en los jóvenes estudiantes, les falta vapor en su doble sentido: a) les falta vapor en cuanto a su pobre desarrollo y, b) se requiere de la “A” con el significado de Arte y Cultura, o sea, la inclusión de las humanidades. Nadie quiere la formación de “sabios ignorantes de la cultura”. Los datos, aunque un tanto desactualizados sobre El Estado de la Ciencia y la Tecnología, hacen ver que las carreras STEM son poco solicitadas a nivel universitario, un rezago que viene de antaño, pues la tendencia al facilismo, muchos estudiantes no matriculan carreras científico-tecnológicas. No deja de ser interesante la lectura un sencillo libro, escrito por un Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela, a finales del siglo pasado: “la historia de la humanidad es la historia de la tecnología”.
Las jóvenes vocaciones deben ser estimuladas desde la edad pre-escolar, escolar y pasando por los diferentes ciclos y modalidad de la educación secundaria, mediante programas que deben airearse con los nuevos vientos que corren. En educación también aplica el dictum de “innovation is the name of the game” o si se quiere, “innovate or perish”.
¿Cuáles son las principales deficiencias en la infraestructura y el equipamiento de las instituciones educativas en Costa Rica, y qué papel deberían desempeñar las juntas de educación y las comunidades en su mantenimiento? Además, ¿cómo puede el uso de tecnología, como los celulares y laboratorios virtuales, compensar la falta de equipamiento en ciencias, y qué estrategias deberían implementar el Ministerio de Educación y el MICITT para fortalecer el acceso a herramientas científicas en las aulas?
Es cierto que muchas instalaciones escolares se encuentran en mal estado, pero la mayoría funcionan bien, pero si hubiera problemas de infraestructura, las juntas de educación son corresponsables junto a las comunidades deben colaborar al mantenimiento de las escuelas y colegios donde se forman sus hijos. ¡Ya cansa el viejo dicho de que el estado o mejor, el gobierno, es el responsable de todo. Pero me refiero seguidamente al equipamiento para la docencia y a los laboratorios de ciencias. Aunque nos quejamos a menudo, ya muchas instalaciones tiene servicio de internet aún en lugares muy remotos (programas de telesecundaria, por ejemplo) , pero también mediante uso de los celulares que son verdaderas “hand top computers”, se constituyen no solo medios de enseñanza ya sea mediante ChatGPT o Microsoft Pilot, sino que permiten la a de experimentos. De hecho en Chile se ha probado un programa titulado Lab.4.you, muy exitoso según el programa de Andrés Oppenheimer, donde sin ninguna otro dispositivo que un celular pueden realizarse muchos experimentos.
Siempre he criticado la luchas de las instituciones educativas por contar con una biblioteca o un gimnasio, pero nunca se oye la queja de la falta de la infraestructura y equipamiento de los laboratorios. De hecho, la función de la biblioteca ha cambiado pues internet y YouTube son fuentes valiosas y en cuanto a fuentes de información aplicados a la docencia, y así, una inconmensurable cantidad de información está casi en la yema de los dedos. Por tanto, se requiere el equipamiento del laboratorio de Informática y del laboratorio de Ciencias, pero lo principal es que haya imaginación docente y programas que lo estimulen.
Tanto el Ministerio de Educación como el MICITT se han olvidado de los laboratorios en las instituciones educativas, del equipamiento informático, pero ha faltado la iniciativa personal para la redacción y uso de los “icnon lab labs” o laboratorios teóricos que estimulan a los estudiantes en la resolución de casos con equipo mínimo. Recuerdo que hace un montón de años atrás, había una serie de libritos de origen ruso traducidos al español con el titulo de física, química, biología y matemáticas, de tipo recreativo, como una forma de inducción temprana al interés por las ciencias.
¿Por qué es fundamental elevar los estándares de exigencia en la formación docente al nivel de otras profesiones como la Medicina, y de qué manera podrían implementarse pruebas de idoneidad para mejorar la calidad de la enseñanza en Costa Rica? Además, ¿cómo ha influido el enfoque pedagógico actual en la deficiencia de conocimientos científicos en los docentes y qué impacto tiene esto en la preparación de los estudiantes que aspiran a ingresar a la universidad? Finalmente, ¿por qué las luchas gremiales han priorizado lo salarial en lugar de enfocarse en la mejora de la formación y actualización continua del profesorado?

Todos estamos de acuerdo en que tanto la Educación como la Medicina, son muy importantes, pero no las tratamos como tales en cuanto al grado de exigencia y al ejercicio profesional. En el caso de los estudiantes de Medicina además de las rigurosas pruebas en cada Escuela de Medicina, están las pruebas de internado, los exámenes de incorporación para obtener la colegiatura y aquellas para la residencia hospitalaria. Aclaro que no son pruebas caseras, sino que obedecen a estándares internacionales que determinan el nivel de exigencia y pureza de los exámenes.
Así, en temas de tanta importancia, en materia educativa, debiera haber pruebas de idoneidad, si de verdad se quiere un cambio en la calidad de la enseñanza, pues es un lugar común hablar de “facilismo” en los cursos universitarios de formación docente. Mi experiencia como miembro del Consejo Universitario de una universidad estatal es que las evaluaciones de mayor peso son formativas y aquellas sumativas se toman en forma secundaria. En otras palabras, se notaba un predominio en un pedagogismo alienante que favorecía la forma en vez del fondo de las materias de estudio. En la formación de los educadores, por ejemplo, ha desaparecido la materia de “Ciencias en la Educación Primaria”, con su correspondiente Manual de Prácticas. Eran textos muy sencillas por cierto, aunque también muy formativas, que hace 65 años enseñaba el Profesor Rafael Cortés Chacón en la Esc. de Educación de la UCR. Hoy dia y a pesar de las múltiples facilidades, no se enseñan asuntos prácticos que acerquen a los alumnos a la ciencia y a la tecnología.
Naturalmente que, al igual que existe Educación Médica Contínua y recertificaciones periódicas que aseguren su actualización, debe existir no sólo una educación permanente en los docentes, sino naturalmente las pruebas de idoneidad que aseguren su aprovechamiento. Circula a menudo comentarios anecdóticos de que los profes de mate y los de ciencias, tienen serias carencias, pero tal parece que también es común en otras materias. Dicho en otras palabras, aunque existe un grupo selecto de profesores de ciencias y matemáticas en los colegios, lo cierto es que los alumnos que pretenden inguresar a la Universidad, tienen apenas una preparación equivalente al tercer nivel de secundaria, como los estudios de la UCR han informado. Recientemente, en mi experiencia universitaria los alumnos que he recibido, “se les ha olvidado casi todo”, lo cual ha sido ampliamente divulgado en estudios cuantitativos.
Es una lástima que las luchas gremiales se han orientado hacia la materia salarial y hayan dejado de lado la calidad de la enseñanza, que requieren de educación contínua y certificaciones de idoneidad como estímulo de ascenso y beneficios salariales.
¿Por qué es necesario replantear el modelo educativo y productivo de Costa Rica para adaptarse a los cambios científico-tecnológicos y cómo puede la educación desempeñar un papel clave en esta transformación? Además, ¿de qué manera un sistema basado en la innovación y el conocimiento puede superar el antiguo esquema de esfuerzo físico, y cómo el modelo STEAM puede ser la base para un desarrollo sostenible y competitivo a nivel global? Finalmente, ¿qué implicaciones tiene esta transición en el futuro económico y social del país?
Cuando Mercedes Sosa cantó “Cambia, todo cambia”, puede extenderse también a las transformaciones en los diferentes aspectos de la vida humana y en el entorno social. La educación requiere una nueva ruta, pues si no se sabe hacia donde se va, podemos llegar a cualquier lugar…. Y pueda que sea el lugar equivocado. Naturalmente, atendiendo al llamado signo de los tiempos, debemos hacer la lectura adecuada sobre la adaptación para atender a los nuevos cambios científico-tecnológico-técnico. El modelo de desarrollo costarricense ha de basarse en el conocimiento y un sistema productivo basado en la innovación de bienes y servicios de alto valor agregado. En otras palabras, debemos apostar por un modelo inspirativo, en vez del viejo esquema sudorativo de esfuerzo físico. El nuevo evangelio ha de ser: “te ganarás el pan con el sudor de la frente”. En otras palabras, como país debiéramos cambiar el modelo exportador: valor en vez de volumen, y en la base de toda esta transformación está el elemento humano capacitado que favorezca el modelo STEAM.

