La seriedad de la política en broma y con fisga. Año XI (460-5)

William Hayden Quintero, Economista.

No recuerdo que la elección de un fiscal haya tomado tanta importancia en el pasado como la tuvo en esta ocasión. Las elecciones se realizaban y ni cuenta nos dábamos. Los fiscales no eran figuras mediáticas, pasaban desapercibidos, excepto en el caso de Francisco Dall’Anese, que se hizo famoso en el 2004 por meter a la cárcel a los expresidentes de la República Miguel Ángel Rodríguez y Rafael Á

ngel Calderón, por los casos de corrupción ICE-Alcatel y CCSS-Fischel, respectivamente. También recuerdo la notoriedad que se le dio a la elección de la fiscal Emilia Navas Aparicio en el 2017, por ser la primera mujer nombrada en este puesto y que fue destituida deshonrosamente (2021) porque le aparecieron muchos casos de conflictos de interés en los cuales el defensor de esas causas era su maridito.

Pero en esta oportunidad todo cambió porque Rodrigo Chaves, en su gobierno, hizo del fiscal Carlos Díaz su enemigo personal y, a la vez, el enemigo público de su gobierno. Todo comenzó porque la Fiscalía, en cumplimiento de sus deberes, comenzó a llenarse de acusaciones por posibles actos de corrupción del mandatario y, como corresponde, las acogió para su debido estudio, llegándose a acumular más de 100.

Uno de los primeros casos fue el expediente que le envió el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) en junio de 2022 sobre el financiamiento paralelo (comprobado) que usó como candidato presidencial en su campaña electoral en el 2021, caso que ya está listo para la solicitud de levantamiento de la inmunidad a Chaves y del cual saldrá inmune porque cuenta con los 31 votos de sus diputados del Partido Pueblo Soberano, escogidos por él, y se requieren 38 votos.

Chaves, casi desde los inicios de su gobierno, empezó la inquina contra el fiscal. Quería en ese puesto a un servil y adulador, como todos los que tenía en su gobierno, esos seres despreciables que abundan en la humanidad y que, en su mezquino afán de halagar, llegan a ser babosos, lacayos y arrastrados.

Comenzó a exigir la renuncia del fiscal y a presionar a la Corte Suprema de Justicia para que lo destituyeran. Como ninguna de estas acciones prosperó, organizó, saltándose la independencia de los poderes, una marcha nacional de protesta exigiendo la renuncia del fiscal, que se realizó el martes 18 de marzo de 2024.

Para este efecto, el Partido Pueblo Soberano trasladó a cientos de simpatizantes de diferentes cantones del país, les pagaron 7.500 colones a cada uno por el viaje y les dieron de almorzar arroz con pollo con fresco de sirope. A cambio, debían, con gritos e insultos, pedir la renuncia del fiscal.

La marcha abarcó parte de la Avenida Segunda, llegó al edificio de la Corte Suprema de Justicia y concluyó frente al edificio de la Fiscalía, en el barrio Francisco Peralta. Chaves llegó frente a las oficinas de la Fiscalía rodeado de 50 policías y miembros de la Unidad Especial de Intervención (UEI). Iba acompañado de todo el gabinete (ministros y presidentes de instituciones) y de los 9 diputados oficialistas.

En una tarima que le construyeron frente a la oficina del fiscal Carlos Díaz, empezó su discurso de odio. Rescato de ese mensaje lo siguiente: “Estas instituciones están heridas de gravedad, las han capturado las ratas. Gentes como Carlos Díaz y sus cómplices, sus proxenetas del Poder Judicial y sus cómplices en la Asamblea Legislativa que dirige Rodrigo Arias”. Llamó rata al fiscal.

Otro caso estudiado por la Fiscalía (BCIE-Cariñitos) fue el delito de concusión mediante el cual Rodrigo Chaves le ordenó a Christian Bulgarelli, a quien habían contratado en Casa Presidencial para una asesoría audiovisual, que le traspasara, de los dineros del contrato por $405.800, proveniente de una donación del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la suma de $32.000 a su amigo personal y asesor en la Presidencia, Federico Cruz (Choreco), para que este abonara la compra de su casa.

El fiscal, verificado el delito, le solicitó a la Corte Suprema de Justicia el levantamiento de la inmunidad del presidente Chaves, lo cual fue rechazado por la Asamblea Legislativa al no tener los 38 diputados que votaran a favor. En esta oportunidad, una Red de Cuido de 21 diputados, al votar en contra, liberó al presidente de que se le levantara la inmunidad y fuera procesado como un delincuente común.

Laura Fernández, siendo ministra de la Presidencia y otra de esos funcionarios serviles, hizo suya la causa contra el fiscal, la abrazó con fervor e intensidad y ha sido una enemiga acérrima del fiscal, odio que heredó del chavismo. No pierde ocasión de denigrarlo, ofenderlo y pedir su renuncia.

Esta mancuerna (Chaves-Fernández), ahora copresidentes de la República, con el poder que tienen, al no prosperar sus acciones directas contra el fiscal, escogió la vía del chantaje:

i) A través de la Asamblea Legislativa, con sus 31 diputados, no han querido elegir a los magistrados suplentes de la Corte y de la Sala Cuarta.

ii) Chaves, como ministro de Hacienda, junto con Nogui Acosta, diputado jefe de la fracción oficialista, han usado el Presupuesto Nacional como un arma de chantaje, quitándole recursos al Poder Judicial, con el peligro del cierre técnico de muchas de sus dependencias, todo con el propósito de que agachen sus cabezas y servilmente destituyan al fiscal y/o que no lo reeligieran en el mes de octubre.

Ha sido una campaña tenaz y odiosa de esta dupla, de deslegitimación y asfixia presupuestaria, bien orquestada con sus serviles diputados.

Pero, a pesar de todo su poder, mañas y matrafulas, se les chipoteó. La Corte, con 21 votos favorables, en forma unánime, reeligió a Carlos Díaz por cuatro años más.

¡BRAVO POR LA CORTE! No se apendejaron.

Como era de esperar, la reacción de la dupla es de resentimiento, odio y desprecio. De nada les valieron su poder y chantajes. Es más, no tienen poder. Quedaron CHIMADOS (cremita de rosas) y dicen que es una desvergüenza la reelección y le desean lo peor al fiscal.

Como lo dije antes en un breve mensaje en FB: ¿Quién en su sano juicio adora al verdugo que les cortará sus cabezas?

Desde esta humilde columna le deseamos lo mejor al fiscal. ¿Qué es lo mejor? Lo peor para los delincuentes. Que pueda meter a la cárcel a todos los corruptos chavistas y de otros partidos políticos que hayan cometido o cometan delitos.

Justicia pronta y cumplida, y que sea un estorbo para algunos malos ciudadanos, poderosos y sin distinción de clases. Por eso la Justicia es ciega. Qui capit, capitur. Quien la hace la paga.

Sin embargo, ¡qué desazón! Así debe ser, pero no va a ser porque la mayoría de esos desaguados gozan de una Red de Cuido de 31 diputados que tuercen la justicia en su favor.

Concluyo destacando lo falsa que está resultando nuestra presidenta. En su discurso de toma de posesión (8 de mayo), sobre los ticos con corona (Chaves en especial), dijo:

“Y digo con mucha claridad a quienes pensaron que podrían recuperar privilegios, a quienes pensaron que se iban a reinstalar las viejas prácticas, a quienes pensaron que conmigo de presidenta se iban a acomodar la corona de sus cabezas, les digo que están muy equivocados. No dejaré ningún espacio a retroceso”.

Una cosa es decirlo y otra hacerlo. No lo está haciendo. Con la persecución al fiscal y las presiones contra la Corte está arropando a los delincuentes con coronas.

¡No chingues!

William Hayden

Por William Hayden

El autor es profesional independiente en el sector Banca de inversiones. Hayden & Asociados. Ex Gerente General del Banco Nacional de Costa Rica. Articulista en medios de comunicación.